miércoles, marzo 11, 2009

FRÁGILES PÁMPANOS

Tú sacudiste mi espíritu irreverente.

Eras para mi credo, liberación, orgullo.

Eras el primero -espíritu de jayán-

inaugural monarca de mi reino,

alma nómada a la que remedo

en mis turbadoras fantasías,

Eras efluvio seductor,

fascinante y tórrido,

volátil hálito inflamado,

atrayente sima.

Ya sólo quedan a mis pies

oscuros precipicios

porque te amé hasta la amargura

y maldiciéndote

más se engrandecía esta pasión deletérea

en el hosco prostíbulo de mi sórdido corazón.

Descubrí que la vida nos condenaba a la desolación

y herida de amor -liviana y astral-

pretendí unificar mi lamento a tu gemido.

¡Feliz el que yace

-con la naturaleza de los espíritus celestes-

en el tálamo acuoso de los muertos!

Mi existencia, antigua y vacía,

se demuele como los frágiles pámpanos.

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© MAR – 09/03/09

viernes, febrero 20, 2009

SI SUPIERA...

Si supiera cómo sisarte esa mirada

retornarían a mi tus impaciencias

y lograría delirar en tus abrazos

si pudieran tus labios calcinarme.

Si tus besos no fueran extranjeros,

si el error no rubricara tu palabra

y el deseo no nos fuese circunscrito

se disiparía tu esencia fragmentada.

Si acaso tu ambición fuera acogerme

tendrías mi pleitesía entre las manos,

abrazaría tu sombra y

te veneraría como a una reliquia.

Pero yo ansío sólo poseerte

arrellanarme en tu cuerpo,

agonizar vulnerándote y

-si supiera cómo saquearte-

hacerte mío para sisarte esa mirada.

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©MAR – Febrero2009

martes, noviembre 04, 2008

Dolientes

Se les rompió el cristal en que probaron el delicado elixir del sempiterno amor, se les quedó difunto y fragmentado. Pausadamente se han ido desgajando, las manos se les han quedado huecas y los ojos les sobreviven sin patria, inquiriéndose en la umbría. Como niños perdidos se buscan día y noche en pos uno del otro por la furtiva estancia. A pesar del tanteo sólo hay desencuentro y se confrontan como dolientes encariñados. --- © MAR - Día de Difuntos 2008

lunes, septiembre 22, 2008

SEPTIEMBRE

Septiembre... huele a final y principio de etapa, huele a rastrojos y a vendimia, huele a fruta madura y a mermelada, a siembra de invierno. Septiembre... nos muestra el ropaje de la tierra -tibio y cercano- y como golondrina de otoño siempre vuelve. --- ©MAR - Septiembre, 2008

martes, marzo 04, 2008

COROLARIO

I

Expira el día.

Se encumbran las nieblas tristes

y sobre el verdor de los cerros

pestañea una tímida estrella, lentamente,

como el iris de una niña afligida.

II

El cosmos,

que se despoja de radiantes tinturas

alcanza la propiedad de un ópalo excelso

encarcelado en la sombra desde la escollera

hasta la arena de las playas desoladas.

III

La luna solloza;

proyecta al poniente sus lamentos desconsolados

y se oscurece hasta ser negra, entumecida

por el errático tránsito del sol ensimismado

en el jardín de las auríferas luciérnagas.

IV

Un alacrán sigiloso teje un bordado imposible

entre mis dedos rugosos llovidos de topacios

y entretanto las garzas imperiales

aletean entre anémicos juncos

picoteando en los limos de la marisma.

V

Desde el banco del parque -de piedra caliza acicalada-

se me antoja doliente la espera

absorbiendo el aroma de los nenúfares de la alberca

y avistando el ocaso que salpica de dorados matices

las delicadas plumas de los pájaros.

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©MAR - Febrero2008

martes, febrero 19, 2008

MARTES DE ADORMIDERA

El sufrimiento entro en efervescencia y cada lágrima, con nombre y turno de ejecución, hacía trepidar todas las señales del mapa de su cuerpo.

Se hizo el dolor el dueño de la noche -como un vagabundo estéril- y postergando el cansancio en sus labios germinaron pavorosas trovas.

Mecido en el vacío de la noche y corroído por la angustia ciega escribió garabatos en un papel arrugado con signos de un color martes de adormidera.

¡Hoy voy a emborracharme en el cielo!

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©MAR

miércoles, enero 16, 2008

Año Nuevo

Un año más re-escribimos los propósitos no cumplidos en años anteriores, copiamos y actualizamos agendas en las que volveremos a guardar nombres y números -por si acaso- y eliminaremos otros porque han cambiado o... porque ya no existen los que antaño los poseyeron.
Un año más, iniciamos enero con el firme convencimiento de que adelgazaremos antes de ponernos el bikini -o la tienda de campaña- y de que todo será mejor que los años que vamos dejando atrás y, sin darnos cuenta, nos dejan más débiles y arrugados, más indefensos.
Un año más, vengo a desearos que vuestros sueños se cumplan y contemplo mi libreta de logros conseguidos en el recién abandonado 2007 y me digo que sí, que yo he sido muy feliz y terminé el año con un magnífico regalo, que haces tres años, cuatro días y cinco horas conseguí dejar de fumar y ya ni me acuerdo de lo que me costaba una cajetilla de Coronas Rubio Largo, paquete duro. Pero, ya veis, sigo recordando los detalles, y es que son importantes los detalles.
Un año más recordaré cumpleaños y olvidaré aniversarios y, como siempre, os echaré de menos cuando no pueda leeros en esta mega pantalla desde donde me asomo y os busco.
Un año más... veo que todo, o casi todo, sigue igual y echo de menos más poesía, más relatos... pero hay discusiones interesantísimas y eso, señores, también es lite(b)rat(v)ura... a veces incluso demasiado.
Y que este año que acaba de comenzar he cambiado de imagen y ya no aparezco en mayúsculas (en realidad podía parecer un tanto petulante y egocéntrica, con ese MAR tan gritón) Ahora tengo nuevo traje, hasta plumitas parece que quiero lucir y, la verdad, me sientan bien ¿no os parece?
Y por cierto, mi nieto es precioso.
Feliz 2008 a todos.
Besos
Mar-abú

viernes, diciembre 21, 2007

FELIZ NAVIDAD

Cuando no hay qué decir
nada es más hermoso que el silencio,
la mirada emocionada
y las manos tendidas
llenas de buenos deseos.
Paz y Felicidad para todos.
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Mar

viernes, noviembre 30, 2007

E r b m e i v o n - X

E rudito adiestrado, apareciste como generoso
R epartidor de soles y nebulosas pero te llevas en tu
B ajel de filibustero la vetusta estampa de mi
M emoria en la piel, cartografía necesaria para tu
E xilio irremediable y congelado.
I ntelectual del infinito, guarda para ti esa
V iolencia sibilina para que dejes de ser mi
O diado, forzoso, preciso, necesario e imprescindible
N o v i e m b r e.
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©MAR - Noviembre2007

NOVIEMBRE IX

Insobornable es la puerta de este Noviembre
que me reubica en los días de niebla con mi hado sagaz,
precario y revestido de una vida casi difunta,
implicado en el esfuerzo de nunca alcanzarte.
Leal a tu amor mi herida es un fortín inexpugnable
y esta ingenua turbación por colmar tu delirio,
insólita concordia remotamente subrayada,
llena mi cáliz deshabitado y soy la dueña
de los secretos de tu insolencia.
Extraño galeón que por mi trova arrumba,
me deslizo hacia tu ser y centellea la luz
en el salobre mineral de los espejos
que se te llevan por las mareas de un año
en el que como siempre, Noviembre se apaga.
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©MAR – Noviembre2007

jueves, noviembre 29, 2007

NOVIEMBRE VIII

Ensayé un Noviembre de blando caminar
para la tarea que vanamente arropo con
auxilios y prodigios
y me afirmo realzada, como una perpleja libélula,
sustentando bandadas de ternuras en este Noviembre
rudo e inexacto
que me pide una acción de gracias
sin darme a cambio nada más que
sigilos y afonías.
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©MAR – Noviembre2007

miércoles, noviembre 21, 2007

NOVIEMBRE VII

A cal y canto Noviembre cierra su cielo,
y los árboles se vuelven centinelas para
-fatalmente-
inventar el rictus hospitalario de las ramas quebradas,
que poblarán los indigentes peregrinos camino del sur
y las turbulencias con algún retintín flamígero.
Llueve Noviembre a cal y canto,
arduo camino para emprender la tarea que
-sin remedio-
he de interpretar con risas y burbujas,
y hacer creer que mi apoyo es semillero de loas
cuando es cebadero de insólitos cernícalos.
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©MAR – Noviembre2007

martes, noviembre 20, 2007

NOVIEMBRE VI

Aún así Noviembre no es repudiar lo inexplorado:
la ideología de los literatos,
al tenaz investigador del cosmos,
la inflexible balada del melómano,
al ser alado que encauza a la bestia,
el anémico eco de tu voz con sordina,
la media luz tardía en primavera,
y al hombre que sólo con mirarme me impacienta.
Noviembre así, burla burlando,
es la ocasión de remediar lo desdeñado,
de rastrearte, indagarte, averiguarte, inquirirte
y lentamente, como si fuera Noviembre,
amarte.
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©MAR – Noviembre2007

NOVIEMBRE V

Y es que Noviembre, si hubieras sabido modular con astucia certera la violenta saeta de tu voz, o lanzar el sedal en el exacto punto donde yo respiraba, presa rendida por tu sofisma de amor, pudo ser tardía primavera.
Pudo Noviembre salvar un cadáver de mirada glauca, triste gaviota sacrificada por el épico lamento transformado en narcótico, bebedizo que todo lo emponzoña.
Y no fue así. Todo dolía y fue de otra manera.
No supieron los pétalos sitiados y decentes de las trincheras sutiles de las nubes, de la tez arrugada de las noches y de su geografía, de su solemne retiro y de su leyenda argentina.
Y es que Noviembre, que pudo ser tardía primavera, fue un pavoroso laberinto de azogues.
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©MAR – Noviembre2007

viernes, noviembre 16, 2007

NOVIEMBRE IV

Noviembre no es llamarme y que te atienda sin excusas; y es que fueron puñales esos requiebros tuyos, fueron remos quebrados los que a mi te acercaron.
Noviembre era el esencia de una muchacha antigua con trenzas y prendidos que acaricio tus manos y las guardo entre lunas, como en un relicario.
Noviembre era la luz exangüe, el ejemplo agrietado, la escarcha extraña, la arista en la piel, tristura de la memoria.
Noviembre pudo ser de otra manera: resistieron los pájaros el destierro y derrochamos piedad y misticismo, contrafuerte del día que detuvo la agónica lentitud del ritmo de las horas.
Y te odié.
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©MAR - Noviembre2007

jueves, noviembre 15, 2007

NOVIEMBRE III

N oviembre engañador y transitorio que
o cupas el penúltimo lugar del almanaque y nos traes
v entoleras con las hojas debidas a la tierra.
I njusto repartidor de sol y temporales que ahora
e migras con las torcaces a otro hemisferio y traerás
m estizaje en primavera, y las alondras venidas a
b andadas harán girar de nuevo el viejo anuario para, con el
r escoldo de los últimos arrestos, salvar a las almas
e namoradas que, en un Noviembre nuevo, seducirán los Tenorios.
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©MAR – Noviembre2007

NOVIEMBRE II

Noviembre huele a musgo y a boletus cortados
a hogar, a leña vieja, a oasis en la niebla,
a versos de Machado, de Lorca o de Vallejo,
huele a espíritus metódicos, a amaneceres rústicos,
a dulce de membrillo, a castañas asadas,
a noches entramadas de satén y champán,
a canciones antiguas junto a tu despertar.
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©MAR - Noviembre2007

martes, noviembre 13, 2007

NOVIEMBRE I

Noviembre huele a muerte improcedente,
a ave de paso inmolada en la maraña del robledal,
es un erudito acuchillado
por el bermejo insostenible de la floresta excesiva,
o tal vez un ilustre mensajero,
asesinado por los pámpanos hueros de la carrasca,
que me robo tu sombra y me dejó virgen.
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©MAR – Noviembre2007

martes, octubre 16, 2007

DECLINACIÓN

Turbión de sol naciente salobre y agitado,
como nubes heridas se alejan las aves rezagadas y
acunándose entre la arboleda el viento me arrebata
el deleite de mis ojos buceando en los tuyos,
lenitivo inmortal para mis venas.
Por tus velados gozos pacté mi ideología
y probé la ternura de tu pausada voz,
tú extendiste alboradas en mi boca anhelante,
yo repuse sin tregua tu aciaga desazón
y mis manos partieron repletas de tu ser.
Te dejaré el narcótico de mis exaltaciones,
nenúfar en zozobra que bateó el azar,
y de nuestros temores renacerá algún día
la luz añil eternal que alumbre
la espesura de nuestra comunión.
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©MAR – Octubre2007

miércoles, septiembre 26, 2007

Frío de escarcha...

Hay un frío de escarcha en esta franja de tierra donde no estás y necesito el calor de tu cuerpo porque no es que viva vulnerada o abatida o triste, sino sólo sola, imperceptiblemente sola.
Hemos sembrado el dolor de perdernos, hemos cultivado el placer de tenernos y hoy el frío coagula todas las disciplinas y no adivino qué pasa si nosotros, que no hemos saltado los muros de esta guarnición, que no hemos sabido coquetear con los signos, que ni siquiera hemos salido de esta casa, helados, nos estremecemos como enamorados indefensos y crujimos escarchados por esta aurora boreal, desnudos, inmaculados, silentes como irracionales o bailando como ecosistemas ante el estoicismo universal.
Por eso hoy, que hace un frío de escarcha donde tú no estás, necesito el calor de tu cuerpo porque no es que viva transgredida o aplanada o doliente, sino sola, sólo sola, exiguamente sola.
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©MAR - Septiembre 2007

jueves, junio 07, 2007

Ojos cautivos

No me niegues tus ojos cautivos,

templos a los que imploro

que el rubor de tu tez no se extinga

en la travesía de mis caricias.

Suplícame que yazga junto a tu anatomía,

que me descuelgue por tu espalda

como hiedra que repta hasta la palidez de mis ojeras

persiguiendo la cadencia de un adagio.

Más no poseerás a tu princesa

con el talante del escorpión artero.

Ni sin perderte en el laberinto de mis sueños

con un tímido verso entre los labios.

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©MAR – Junio2007

jueves, abril 26, 2007

"la oscura liviandad del horizonte"

Desde el otro lado del cristal
-como una triste flor de invernadero-
me sonríes y logras que atraviese
"la oscura liviandad del horizonte"
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©Mar

jueves, marzo 01, 2007

Baghdad hechizada

Una hechizada Baghdad

nace de tu relicario y en la lunar hora añil

acarrea su dolor hacia confusos destierros,

pródigos de somnámbulos y ceremonias hostiles.

En este intervalo de cansancio lento,

mi razón es una eufonía de bansuri,

aura que acaricia al inhóspito desaliento.

Tras el épico homenaje y la colina paciente,

nos muestra Selene su perfil oculto,

patibulario y vacío,

y su quijada hosca hace un gesto severo.

Es la hora en que el cometa traspasa nuestro cielo,

como una dorada alegoría o como el último juicio.

Cobalto y Aterrador.

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© MAR - 01/03/07

jueves, febrero 15, 2007

PALABREANDO

La amistad, los repechos, el noctámbulo, las esferas, la maldición, latembladera, las cobrizas, la miseria, la piñata, el rapavelas, lasmoléculas, la inocencia, el desprecio, la mosca, el siroco, la víctima, eldescuido, los panteones, las morenas, el ejemplo, los metros, el poderío,los pánfilos, la brújula, los espíritus, el letargo, la fracción, lospatriarcas, el alma...

Posteriormente éstos, aquí, encima.

Despliegas, condescendiente, terso, rancio, análogas, memorias, inflamadas,captadas, movedizo, anaranjado, exterior, sangrante, rociado, maldecidas,infieles...

Después, quizá detrás.

Conjugando, sulfurándose, incendiando, agonizando, soportándose,coexistiendo, zarandeándose, arrimando, observando, auscultando,asentándose, sollozando...

Mientras tanto,

tan acaso,

tan lejos,

tan debajo,

tan nunca,tan tanto.

Lo aterrador, lo honorable, lo regio, lo flemático, lo huraño, lo vano, loazaroso, lo estremecedor, lo impregnado, lo indisoluble, lo puro, loirrevocable, lo umbroso, lo infernal, lo subterráneo, lo sensual...

Aquello invariablemente mañana,

siempre cuánto,

¡cuánto!...

el alma...

infieles...

sollozando...

lo sensual... ¡cuánto!...

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©MAR 06/02/07

viernes, febrero 09, 2007

DESENTRAÑANDO LA PALABRERÍA

I

Si me vas a decir que en nombre de la amistad superaremos los repechos estás muy equivocado. El noctámbulo eres tú y las esferas se empeñan en girar impasibles, ignorando la maldición que trajiste a mi vida, la tembladera que me dobla cuando las cobrizas nubes amenazan, cuando convivo con la miseria de saberte, cuando sé que de la piñata sólo caerán mentiras que ni siquiera recogerá el ingenuo rapavelas. Ni las moléculas serán capaces de intuir la inocencia, sólo el desprecio. Eres como la mosca que jamás se extingue, ni el siroco se la lleva y la víctima del descuido solapa los panteones. Las morenas darán ejemplo surcando metros y metros de sargazos, demostrarán el poderío de los pánfilos, de los espíritus sin brújula, de la fracción de la luz, del letargo de los patriarcas, y de la leve pulsión del alma...

II

A pesar de todo te despliegas condescendiente. Te quieres mostrar terso y no eres ya el embaucador que dominaba mi mundo sino un rancio y pobre oprimido que con artimañas análogas a las de un monstruo pretende abolir mis memorias todas. Un ser que con arengas inflamadas miente a las masas captadas con el único y movedizo fin de llevarlas a un mundo anaranjado, situado en el exterior del mal -dices- Sangrante blasfemo, les conduces a un final rociado de maldecidas promesas y tú y tus sicarios les seréis infieles...

III

Conjugando sigilos seguirán sulfurándose, incendiando utopías, agonizando espejismos, soportándose,

-so-por-tan-do-se-

zarandeándose y coexistiendo, arrimando cada ascua a otra sardina y observando, auscultando incógnitas para continuar asentándose, sollozando...

V

Confusos, fusionamos lo aterrador y lo honorable, lo regio y lo flemático. Ambiguos congregamos lo huraño, lo vano, lo azaroso y lo estremecedor, mezclamos lo impregnado, lo indisoluble y aunamos lo irrevocable, lo umbroso, lo subterráneo. Y pretendiendo parecer enigmáticos aglutinamos lo infernal y lo puro, lo sensual...

VI

Seguidamente éstos, aquí, encima.

Sin decir nada más sin callar.

Después, quizá detrás.

Posiblemente arriba.

Mientras tanto, tanto acaso, tanto lejos, tanto debajo, tanto nunca, tanto tanto.

Aquello, lo primordial

S ecamente mañana

E videntemente mañana

G eneralmente mañana,

U nilateralmente mañana,

R igurosamente mañana

A uténticamente mañana

M anifiestamente mañana

E strechamente mañana

N aturalmente mañana

T ristemente mañana

E xactamente mañana

Se-gu-ra-men-te

Matemáticamente

Siempre cuánto,

¡Cuánto!...

¡Cuánto!...

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©MAR

lunes, febrero 05, 2007

NOCHE Y DÍA

NOCHE Y DÍA

Al anochecer declinamos las armas,

merodeamos por nuestros íntimos espacios

y abandonamos la estirada conducta

de ejecutarnos sin mesura.

Al caer la noche no sé si mis decisiones

han sido las precisas,

ni siquiera sé, mientras me besas,

si han sido las adecuadas;

pero si te vas,

si te alejas y tu abrazo me falta,

ni siquiera recuerdo que tomé decisiones.

Al amanecer retomamos esa pose artificial

y volvemos a ser extraños animales

despojados de ternura.

Entonces nos miramos...

"como si atisbáramos un campo de secretos"

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©MAR - 01/02/07

jueves, enero 25, 2007

Jugando con “Poesía” - Abriendo armarios

-Cuaderna Vía o Tetrástrofo Monorrimo-

Amigos, hoy me voy volver omnipresente,

y quien quiera escucharme hágalo atentamente,

pues voy a relataros un suceso excelente:

como aconteció, real y verdaderamente.

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-Serventesio-

Con torpes ademanes espantosos

dio mi armario de abrirse las señales:

y rezaron algunos temerosos

de encontrar los engendros más fatales.

---

-Seguidilla con bordón-

Encontré en el armario

callado y triste:

recuerdos de mis días

y algunas noches.

Sueños y sombras:

velos ciegos y estopa

lunas redondas.

---

-Redondilla-

También hemos encontrado

de margaritas un tiesto,

y hoy hemos descubierto

un truhán enamorado.

---

-Cuartetas (o así)-

Tengo también una alfombra

de esas que se llaman de Persas,

pañuelos y tres bufandas

y por si voy a la feria...

un sombrero cordobés.

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©MAR

martes, noviembre 21, 2006

NADA DE TI

Mansamente he cesado de ti.

Fueron destellos de la ilusión;

fueron cuentos que a veces facilitan lo inalcanzable,

una vecindad de destierro.

Serenamente he dimitido de ti,

como dimite un juez o un presidente;

he desistido de ti como el indigente

renuncia a compartir con los amigos.

Como el águila poderosa alzando el vuelo

hacia improbables y anhelados humedales;

como el perro abandonado en la desierta llanura

que vaga desolado y triste.

Ferozmente he desertado de ti,

como el marino que abandona el mar,

el galeón errante que ignora las balizas,

el ciego que desconoce la luz.

Cruelmente he desistido a ti,

como desiste el mudo a la voz;

como desisten de amar los veteranos,

eclipsando su renuncia con los ojos glaucos

y las manos ociosas.

Brutalmente he renunciado a ti

y en cada soplo de aliento me besa el azote

de lo que quise y he perdido.

Atrozmente he declinado tenerte a ti.

No eres operativo.

Ya estoy tranquila..

Descomponiendo blondas regresaré al ovillo.

El adiós es el éxodo, la regresión del sueño...

---

©MAR

miércoles, noviembre 15, 2006

MEMORIAL

Con canciones y brasas dejábamos transcurrir la noche entre lisonjas y caricias. Cincelamos en nuestra piel el deseo y la lujuria se hizo costumbre. Me trastorna ahora la memoria de tu tez, lánguida y alba, tu mano desertada en mi mano traicionada, el acero de tus ojos mortecinos, la extraña vacuidad de nuestras voces. Hoy nos asedian los rompientes del tiempo, bajel sin amarras ni ataduras, y en el horizonte —esculpida en el viento— la presencia de tu escoria maldita, de tu rencor subterráneo buscando los vestigios de nuestro amor entre mis piernas. --- ©MAR

jueves, agosto 31, 2006

Infinito y Refugio

Mar de horizonte infinito,
hipnótico,
y camino al recóndito refugio,
trampa escondida.
---
© Mar

miércoles, agosto 30, 2006

Galicia

Calcinada y roja, escondida en el humo, Vive, Galicia. --- Mar

sábado, mayo 20, 2006

Mar-Encadenado

«Toda el alma para ti», murmuras, pero en el pecho siento un vacío que sólo me lo llenará ese alma que no me das. Pedro Salinas, (Presagios - 1923) "Porque las dos sabemos cuánto duelen la esquirlas de un poema, y cuánto, luchar por lo que amamos", estoy dejando mi vida en ello. En la espesura de media noche -con estos ojos que no eran míos- descubrí un lunar más grande que la luna. Descubrí que tu sombra es roca viva, es un potro que danza descalzo entre la espuma y me recuerda el nombre de la noche que se levanta a la hora de los vientos En medio de mis ojos se agiganta, se recuesta se acurruca en los rastrojos de mi alma como si fuera muerte calle sueño estrella Es entonces cuando dices: «Toda el alma para ti», (Salinas) Y siento que no tienes ausencia ni casa ni raza ni nada En este instante huele a siempreviva, a universo iluminado tú casi yo yo casi tú mi garganta, mi ronquera, lo que ha sido, lo que era, casi gruta, casi era, todo y nada En esta escala siempre subes siempre bajas siempre sabes siempre nada siempre, siempre todo y nada. Y es por "este miedo, éste: ¡este miedo a olvidar!, a que me olvides". que estoy dejando mi vida en ello cada noche, cada puerto, cada pena, cada nada, cada rato, cada plaza. Y murmurabas: «Toda el alma para ti», pero en el pecho siento un vacío que sólo me lo llenará ese alma que no me das. (Pedro Salinas) ¿Dónde estabas? amor ardiente de madrugada, máscara de barro, adivinanza solitaria, chubasco, lluvia seca, sol mojado, crudo invierno, dura espera. Entonces "Mi cuerpo se arma de paciencia" para soportar este pasto esta estera esta angustia esta arena este trago esta pena esta tarde... Esta tarde es esta tarde. Esta tarde es lo que quiero, -y estoy dejando mi vida en ello- esta tarde es este bote rema y rema aquí en mi alma un capitán cualquiera aquí, en el sueño de este barco de hojalata. Lo que quiero es un pedazo del alma que no me das, esa diosa vagabunda, una mina, un invento, una puta que está durmiendo, está soñando, está creando, está aquí, donde el río inunda su nombre, está donde la espera la acompaña y yo con ella soñando quimeras, "por eso, armada de paciencia y de impaciencia, acaricio, con los ojos cerrados, las más bellas". "¿no lo comprendes, amor?", estoy dejando mi vida en ello y recurro a mis "Amados y especiales pirómanos del hielo que ahuyentan la soledad y el miedo" esperando que un día, al fin, me digas. ¡Mi alma toda está contigo! --- ©MAR - Marzo 2003

Indah-Encadenado

Entre febrero y abril de 2003, Indah y yo iniciamos una serie de encadenados que salieron así, de esta manera. Estos no son los primeros pero como Indah hacía alusión al poema de Paulina Vinderman con el que iniciaba este poema pues aquí va. Era la respues a uno mío que inicié con una estrofa de Pedro Salinas y que colgaré después. Nosotras disfrutamos como enanas, y yo también sufrí ¿eh? que seguir a Indah es complicado. ----- "Íbamos a tomar el vino del atardecer sentadas en el piso, a desplegar el dolor y los amores literarios como un mantel: algunos agujeros y colores seguros. Dos mujeres expulsadas del idioma, de la fiesta, de una terca latitud." Paulina Vinderman. Pero hay un silencio inagotable que rompe la soledad líquida de una nube cuando se estrella contra los cristales. Y formas inalcanzables, extrañas formas, perfiles escondidos, y un rayo fino como un hilo, que ovillo por separado, para que, a la hora de bordar poemas, nadie se confunda. "se acurruca en los rastrojos de mi alma como si fuera..." Me acurruco en lo desconocido robado a sabe quién, a sabe qué, arrancado, desarraigado y desde allí, miro la luz y pienso en los colores, ellos no pelean ni lucha entre sí, sólo toman su sitio, el que les corresponde para ser parte; para ser todo. Para ser parte de un todo, sin exclusión alguna de credo, raza o condición, toda mi alma desea ser color. "se acurruca en los rastrojos de mi alma como si fuera muerte calle sueño estrella" pero como sombra sin su sombra, soy, a veces, noche recostándome en el día bajada cuando soy subida lucha a brazo partido con la suerte (o con la muerte) ¿Qué respuesta pueden traer las hojas de un otoño que alguien ha olvidado, que no sean un dolor tan antiguo como nuevo? El viento lo ajusta a mi vestido, y el desaliento lo ciñe a mi cintura. Las hojas trepan de nuevo en primavera por las ramas, y mientras, tú -me digo- de trapecio en trapecio, apostando contra la gravedad, pisando levemente, dejas caer semillas pequeñas como granos de mostaza: el viento las dispersa, oh prodigio, hacia donde convergen todos tus itinerarios, donde todos lo árboles mueren sin remedio, y los vacíos, para dejar de serlo, se llenan de vacío. «Toda el alma para ti», ( dijo Salinas) "Y siento que no tienes ausencia ni casa ni raza ni nada", sólo tengo un azul marino que me acerca y un azul oscuro que me aleja (rozándolos apenas, se quedan -ambos- entre mis labios.) Pero veo mi huerto, una linde, un horizonte tirando a gris; y sé que todo me pertenece, la voz y la palabra, el aire que respiro, las montañas que se extienden, la nube, el sol, la garza. Por eso me rescato de esta lluvia clara y con un hilo azul de cielo, hilvano mis costuras: un zigzag de puntaditas pequeñas, y oculto entre mis manos una madeja sin principio, sin fin, para mañana. "En este instante (que) huele a siempreviva" mientras apunto de ser, Abril me arrastra entre sus manos, de puntillas, por no herir, las aves posaron sobre mí el plumón más fino, el más suave, de sus alas, y con sus finas garras, horadando el tiempo, en el recodo donde empieza y termina la noche, anidaron: habría de ser faquir y aún así, serían profundas las heridas. Mientras tejo estos pensamientos, la rueca que alguna vez me hiló me olvida en el centro del ojo de una aguja que me borda indefinidamente al cañamazo: petit point , pétalos de rosas, ligero aroma a clavo y frasquitos que guardan espuma de olas, aire de mis montañas, briznas de hierba húmeda, y su voz -su voz- bálsamo milagroso que todo lo cura. Desato mis sandalias y sacudo el polvo de mil pueblos: lavo mis manos y mis pies, mi cuerpo, en el río que regresa al pasado, llevándome parte de él en el borde -empapado de río- de mi túnica. Porque es mío, porque me pertenece. Y porque los sueños también sueñan: con praderas inmóviles y manadas de búfalos que no pasen como un suspiro ante sus ojos; con aprehender la magia de aquel instante irrepetible que, tras de sí, aún tiembla entre rieles (camino de hierro son sus manos), los monto a horcajadas, clavo las espuelas en las ijadas a este caballo de cartón, y lo hago volar como a Bucéfalo, dando la espalda al sol para que jamás, jamás, vuelva a temer las sombras. ¿Quién eres, me preguntan? Y me quedo pensando la respuesta: no soy, lo sé, lo que lo demás piensan, mas, ¿cómo negárselo si no tengo respuestas? ¿quién soy?, pregunto mientras aparto leyes y preceptos, y principios, y normas, y educación, ¿Quién soy? ¿Quién eres, yo? Y aún herida, acaricio vértices y aristas, palpo cada prominencia, cada hueco, buscando la última revelación mesiánica en el alma -la única pura que conozco- del granito. Y me ilumina el fuego de San Telmo para escribir esos versos, ¡ay!, ésos, esos versos: está la tarde gris, brumoso el rumbo de mi vida y -a la deriva- sobre las páginas de un libro. desperdigo por un cementerio de letras, mis cenizas. «Toda el alma para ti», pero en el pecho siento un vacío que sólo me lo llenará ese alma que no me das. (Pedro Salinas)" El vacío, Don Pedro, como la tristeza: "Es un puñal. O una navaja que acerca su filo al pecho mientras en la calle llueven flores, negras." Xosé Carlos Caneiro ©Indah

martes, abril 04, 2006

PEQUEÑAS COSAS

Yo soy la depositaria de las ruinas de todas aquellas pequeñas cosas:

La alcoba donde la pasión era ciega.

La sentina del alma maltratada.

La expresión del rostro preñado de rocío.

La muerte asida al ensueño aún vivo.

La aldaba del desván, donde las picardías coleccionaban brisas.

La estación que me corroe con sus intuiciones irracionales.

La emoción gastada goteando sobre la estirpe moldeada en porcelana.

Retrocedo ante el espejo que te delata;

Y me invento islas sin cráteres,

lluvias revoltosas que inundan el tálamo,

lienzos entrelazando caminos,

duendes escurridizos.

Me miro y no me reconozco;

En estas circunstancias

no sé si tú adivinas este lazo primario,

no sé si tú prefieres tirar dardos a los pájaros

o lanzar botellones de esperanza a este mar que te explora.

Me miro y te acaricio,

Y ya no sé si eres dársena o esclusa.

Sin embargo prefiero el azogue, argento vivo,

para ver, una vez más, tu risa rodando a borbotones.

---

© MAR – Abril 2006

martes, febrero 28, 2006

CUANDO TÚ TE HAYAS IDO

Cuando tú te hayas ido quedará mi añoranza abandonada y
entre los arrabales beberé un último cáliz de amargura.
Después volveré a ti, santuario donde siempre regreso
como el ebrio a la tasca.
Y no habrá nada que hacer sino mirar de soslayo a los planetas
o transitar por el filo del mohoso horizonte,
o afirmarme en el exiguo espacio que quede
entre tu memoria y mi apariencia.
---
© MAR – Febrero2006

sábado, febrero 11, 2006

Variaciones...

Tu silueta quebradiza se desvanece en el tiempo. Recuerdo tu sencilla elegancia entre portales y campanas De tus ojos me queda la cálida mirada tras la niebla de un cigarro, la necesidad de retenerlo todo, -observabas los gestos y callabas- y ese buscar "geranios en ventanas que no habían." De tu voz me queda la serenidad de tu conversación pausada, detrás de tu seguridad intuí abandono porque "naufragio era tu voz, y me llamaba" (**) Después la despedida y el dolor del retroceso: -"imposible dar la espalda a los deshechos"- (**) Hay que intentarlo -te digo y me digo- diluir las brumas de la profundidad, transformar rostros y paisajes, encontrar la magia terrosa. Y una nueva identidad con vistas al océano. --- Mar (*) Mario Marqués "geranios en ventanas que no habían." (**) Variación de dos versos de Indah "naufragio era su voz, y te llamaba" "Volver con la tarde deshecha a tus espaldas"

A veces...

A veces hago pompas de jabón; te encierro en ellas, te miro, irisado, girando para mi. Entonces explotan y caes. Siempre tienes mis manos para recoger tus restos. --- ©Mar

Descansar

Descansar Descansar tirada, horizontalmente dormida entre tus sábanas, al abrigo de tus brazos elevarme y descender, oblicua, abatida y despiadada, sin mover un músculo. Gritarte, delirar, devorarte en la estación más triste, cubierta de musgo y nieblas y morir de pie, erguida, no doblegada. ©Mar

miércoles, febrero 01, 2006

Quiéreme

Quiéreme... porque siento el amanecer como un rumor lejano a la orilla de esta playa, en la arena, en las algas. Lo siento más allá, entre las dunas del poniente negro, donde las luminarias se endiosan con arruinados laureles, lo siento como el resplandor lejano de un altozano de ónice. Porque mi existencia gira en torno a las negruras del noctívago, del torrente que lo arrastra todo, del limo que oculta mis pies. Porque la noche extingue los sonidos, da sosiego a la amapola, indulta los destellos añiles de la floresta, hiela la sangre hasta hacerse aire. Porque un eco, un alboroto indeciso, es mi corazón: aullido en el barranco, guijarro que rueda por el erial, luz en la sima, fulgor del núcleo. Porque la inocencia, ajena al renacer de la violencia, al límite del arco iris, juega con un felino de cálida voz ronca, de blando pelaje, de ira flemática y tensa. Porque la rutina nos lleva a la apatía y quiero amanecer, de nuevo, adormecida en tu sonrisa, en tu almohada, en tu cepillo de dientes, en los posos de tu café y en el periódico que ojeas distraído. Quiéreme... porque yo soy el día y sin ti el viento alza su espesura en mi espíritu. © Mar - Febrero 2006

martes, enero 10, 2006

De vuelta

Ya acabó. De vuelta encuentro vuestras libretillas rebosantes. Impresionantes. Darme tiempo porque llego exhausta y con aromas de guisos aún prendidos. Indah, me has hecho casi llorar. Ese árbol... Besos. A todos mis mejores deseos para todos los días de vuestras vidas. Mar

miércoles, diciembre 21, 2005

Feliz Navidad

Mis mejores deseos para todos en estos días. Paz y Alegría, Calor y Amor. Mar " Llega nuevamente el frio y la niebla, ¿qué estrella, dime, encontraremos hoy para calentarnos tú y yo en nuestra noche? " © Francesc Pané

miércoles, diciembre 14, 2005

¡Qué haré...!

La luz de la mañana
ha invadido mi alma -solitaria-
me ha arrastrado a buscarte entre las sombras,
a recordar tu rostro complaciente.
Estoy aquí,
como ausente.
¡Qué haré...
si decides morír para volver a renacer!,
¡qué, si me olvidas en tu nuevo estado!.
“Si he de morír... quiero que sea contigo”
¡Qué haré...
si cada amanecer no tengo semidioses que acaricien mi rostro!, brisa, sol, lluvia, fuego...
Voy a arder de abandono crepitando en los mares incendiados.
© Mar

viernes, diciembre 02, 2005

¿Hablas micra?

Que largo se hace mayo sin pájaños ni sueros... Nos atacó en primavera la tristumbre y se nos olvidó la alegridianeidad. Un día haré la maleta y no me importará ser errabunda vagática. --- © Mar

miércoles, noviembre 30, 2005

Escucha...

Escucha...

Hoy tengo inusitadas evidencias

que con bruscas palabras caminan

por los andenes de la estación solitaria.

Desde el reloj,

codicioso de alboradas cimbreantes,

burlamos expeditivamente las ausencias

que deshilan deseos al sur de las enaguas,

al norte del abismo,

en las frías carreteras del hastío.

Hoy, antes de que el recuerdo te importune,

antes de que se te apacigüe la conciencia

y decidas vomitar mil añagazas,

antes de nada

escucha...

Hoy no estoy para mí.

---

© Mar

miércoles, noviembre 23, 2005

Desde la luminosa claridad...

Desde la luminosa claridad

de esta mañana fría de noviembre

me acerco a ti.

Cumpliendo con el ritual,

conjugo la singularidad de la palabra.

Embriagadoras fragancias intemporales

acuden al encuentro,

muestran la transparencia de los sueños,

la frágil existencia de las flores,

esencia fresca, cálida... ligera

Un corazón de malvavisco

vomita sus emociones en cascada,

fuente de algas, aroma o melodía.

A flor de piel, la sensualidad de la madera

vibra impetuosa junto a la colección de reflejos

que se renuevan cada día.

¡Que largo es el tiempo de no tenerte!

© Mar

Juegas...

Juegas entre los puntos cardinales

que sostienen el universo

y en el exacto momento en que convergen los astros

renaces como reflejos de rocío.

Juegas entre ángulos refractarios

para crear los planos movedizos

y caes en la trampa, luz, para resurgir

como una constelación de lamparillas…

…o como lágrimas temblorosas.

© Mar

martes, noviembre 22, 2005

Leviatán

Como un gigantesco nadador,

adorador de la Cruz del Sur tachonada de diamantes,

Leviatán boga jadeante hacia lo invisible.

Las luces terrestres y amarillas quedan

suspendidas en el vacío frente al velo

salpicado de orificios y rendijas por donde

se cuelan los brillos estelares.

Olvidada,

como los nácares pisados en aquel mar,

subsisto en la estación de los fangales

como una medusa,

perezosa y débil.

© Mar

viernes, noviembre 18, 2005

Los huecos del alma...

Muerdes los huecos del alma y danzan al filo de los minutos carnales. Carne de espacio y veneno en las arrugas del tiempo. Sobre el mismo horizonte el sol duerme cada noche soñando un arrogante despertar de pájaros Salvajemente errantes. © Mar

miércoles, noviembre 16, 2005

Desconfío...

DESCONFIO Desconfío de las máscaras que esconden huellas letales, de sombras de madrugada, de risas de hiena hambrienta de halagos sin fundamento de las lunas llanas-llenas atravesando ventanas. Desconfío de los ciegos que dicen ver maravillas, de los genios sin sus lámparas, de los magos sin chistera, de un cabo sin esperanza, de las balizas del mar que te hunden si te agarras. Desconfío de tu voz, incierta, perturbadora, misteriosamente extraña, metálica, opaca, grave, incolora, incontrolada, engañosa, dulce-amarga, insomne, desconfiada. Desconfío hoy, sobre todo... Hoy desconfío de mí.
© Mar

Si me ves...

Si me ves... ... en esta noche fría que ando triste de caricias cabizbaja de nostalgias necesitada de aromas... ... no me hagas caso, no, es porque se me mueren los minutos sin saberte. © Mar

Hoy tengo...

Hoy tengo mirada de callejón y vendo arena de colores a orillas de este mar en el que los días se extienden siguiendo el surco de las horas. Te encontré a punto de tocar fondo y llevando a cuestas la faena de querer agonizar poco cada día. Cuenta tus sueños, ola desaforada, para que empiecen a ser pájaros volando a contrapelo de las mareas, para que los acantilados subrayen en tus ojos el destino del mar. © Mar

martes, noviembre 15, 2005

Ruinas

La noche llega por fin.
Entra su luz difusa por la ventana de una calle
cualquiera de una ciudad en ruinas.
Bajo la piel palpita y fluye el torrente que nutre nuestros sentidos:
Germina
Contamina la espera
Intensifica la mirada
Urge entonces tensar la musculatura.
Se yergue con la fiereza del animal en celo que para perpetuar el linaje de la carne se vuelve:
Demente
Impúdico
Deshonesto
En la penumbra transgredimos la escena y adoptamos una torpe y disimulada
urbanidad aparentando ser criaturas angelicales.
Y se queda anticuada la razón de la caricia porque amar no es el arte final.
No hay querubines alados en esta ciudad en ruinas.
---
© Mar

Preposiciones

Preposiciones
A veces, efímera luz, me persigues y me llenas de mixturas las pupilas.
ANTE todo, dime, por quién lloras, si aún no se deshizo la última penumbra, si
BAJO el yugo de la soberbia crecieron estas sombras.
CABE osadía mayor que asociar mi aroma con tu nombre.
CON cuánta facilidad me abduces, planetario de azogues, sin saber que
CONTRA el alba tropiezan los poemas y se apagan la luces de emergencia.
DE tu lento andar depende que te olvide o que te adore
DESDE esta ciega pasión que me envuelve y me domina.
EN aire de otoño convulso y tormentoso vuelves y te cobijas
ENTRE yedras rojizas y hojas secas.
HACIA qué mundo vuelas, si en el mío no cabe tu arrogancia.
HASTA dónde llegarás por conseguir que me doblegue.
PARA qué me reclamas, si te miro y rehuyes la palabra.
POR ahora prefiero la ignorancia al martilleo inútil de tu falsa alabanza.
SEGÚN parece, nada cambia.
SIN embargo,
SO pena que tú tengas otros planes, podríamos, en esta guerra, firmar un armisticio.
SOBRE un litoral de los fiordos te besara el Mar del Norte que navega
TRAS los vestigios del fuego irremediable.
A veces, efímera luz, me persigues y me llenas de mixturas las pupilas.
---
© Mar

lunes, noviembre 14, 2005

Noviembre...

Noviembre de tardes húmedas en que la lluvia murmura tu nombre bajo el redoble del agua en los cristales. Noviembre; tierra mojada de las tardes que me acercan tu lejano aroma mientras el tableteo del rayo retumba obstinadamente en mi cerebro. Tarde mojada de Noviembre en la cual reconozco que sólo somos barro, espíritus desgajados bajo la media luz de las nubes cenicientas. Tardes en que el teléfono interroga y sólo acierto a balbucear monosílabos cargados de indolencia. Tardes en que el chubasco me induce a enardecer cada uno de tus deseos con la brasa adecuada. Tardes en que la voluntad se oxida y me siento a contemplar cómo envejece la esperanza. --- © Mar

jueves, noviembre 03, 2005

Sosteniendo

«En el taller del alma maduran los deseos,

crece, fresca y lozana, la ternura,

imitando tu sombra,

inventando tu ausencia

tan honda y sostenida»

Efraín Huerta

---

Sosteniendo las nieblas Noviembre ha renacido luminoso, como si fuera un regalo para santos y muertos. No fui a llevaros flores y sé que no hace falta, tan sólo es un consuelo regalaros aromas de crisantemos tan tristes como mis ojos.

No fui a llevaros flores; iré tal vez mañana, o en Diciembre, cuando la Flor de Pascua os llene de colores.

Sosteniendo el aliento invoco una plegaria, un hablar con vosotros como si aún estuviéramos cantando sobremesas. Me cuesta inventaros en esa siesta fría y prolongada y me duele irme ahora imitando vuestra ausencia, «tan honda y sostenida»

«En el taller del alma maduran los deseos»

Aun sin estar... estáis.

«crece, fresca y lozana, la ternura»

Y seguís

sosteniendo.

Sos - te - nien - do - me.

© Mar

martes, octubre 25, 2005

LAS CALLEJUELAS DORMIDAS

LAS CALLEJUELAS DORMIDAS
Por calles donde la luz se filtra vergonzosa, quizás, de vez en cuando, contaré algún que otro gajo de naranjas prendido en los aleros y balcones de los que cuelgan rastras coloradas de pimientos entre burdas y nobles ropas de trabajo.
Son esos lugares apacibles donde curiosas y tímidas ancianas juegan a la brisca sentadas junto a los portones, con una niebla de leña y olor a guiso recio flotando en el ambiente.
¡Es un ritual reconfortante el contemplar antiguas celosías y adivinar que, tras el gastado apresto de los encajes, hay ojos inocentes que nos siguen!
O presentir, tras las enmohecidas cancelas, patios que son pequeños reinos en los que siempre mandan los rosales para entregar una rosa distinta cada día: las más perfumadas y erguidas, las que resplandecían casi con luz propia o las relegadas, cubiertas con suaves telarañas.
En el letargo silencioso de las siestas era el aire tan dulce que se saboreaba hasta el cansancio con la apacible necesidad de los conversos. Entre claroscuros jugaban las manos con sombras chinescas y un zumbido de moscas nos recordaba que había llagado la hora de la merienda: ¡limonada con masitas francesas horneadas!
A veces, cuando la tarde no tiene apenas resplandores, nos sorprendía el viento de poniente. Es como si los visillos se rebelasen detrás de los cristales emplomados. De pronto las calles se colmaban de lluvia. Una lluvia caliente y vaporosa con un susurro placentero y decoroso que le daba al ambiente una tibieza de crepúsculo, la paciencia del remanso, la claridad sumisa del río cotidiano. Y al pasar la borrasca me enseñaron las calles ese fulgor que se volvía espacio y la vida volvía a sus portones y ventanas.
No he nacido yo para moverme en lujosas avenidas, sino en las callejuelas quietas y sombrías con caminitos y recodos donde también es posible descubrir una estrella.
---
© Mar

lunes, octubre 24, 2005

Wrote XV - XVII

XV

se puede poner..... que desde la cima de aquella montaña perdida en la que me olvido de mis oscuros deseos he visto tu ausente caminar, que no podrás evitar que te mire en silencio y te rodee con mis alas de papel transparente, de las que no podrás huir, que seré la gaviota que vuela sobre las agitadas aguas del mar en busca de su presa y tu serás la sardina ingenua que alimente mis sueños tornasolados, que te sujetaré entre mis labios suavemente y acariciaré tu piel de plata con mis imaginadas manos de algodón y juntos volaremos sobre un mundo irreal y mágico, donde todo es azul y verde, que te guardaré en una cajita dorada para mirarte en mis días neutros y así podré devorar tu mente para que seas mío para siempre.

***

XVI

Te esperaba.

Llegas a mí en la hora vespertina, cuando sueño con

imposibles y venganzas.

Siento tu suave caminar tras la hiedra

que trepa por el muro

de mi corazón y sujeto tu mano que tranquiliza mi ira.

Pasó ya la inocente primavera y el fogoso verano,

y ahora, instalada en el otoño de mi vida,

veo con tristeza que cada vez son más cortas las estaciones.

Estoy preparada para recibir el invierno que se acerca

y que será el más frío, el más solitario,

el último invierno.

Hasta que llegue, te mantendré a mi lado y las algas

anudaran tus pies junto a los míos, pero cubriré tus ojos

para que no veas el hielo en mi rostro y así me recordarás

como cuando era tan sólo un pensamiento.

***

XVII

Miro a través de las lágrimas de mi mar y te imagino ahí,

siempre a mi lado.

La sal ha marcado mis mejillas, pálidas y cansadas de

esperar amaneceres en los que te soñaba junto a mi

saboreando la dulzura del chocolate amargo, y ahora sólo

saboreo la amargura de la soledad porque la brisa del mar no

me ha traído tu aroma ni el sonido de tu voz.

No quiero volver a llorar, no.

Quiero soñar que sueño y que tras el otoño

llegará el verano y después la primavera,

que nunca habrá frío ni hielo,

y volveré a ser la imagen que recuerdas.

*** © Mar

Wrote XI - XIV

XI
se puede poner.... que como un pescador de perlas bucearé en el interior de tus pensamientos y acariciaré tus deseos escondidos en nacaradas conchas, que la luz de la luna se filtrará a través de las profundas aguas para bañar de plata mis manos, que esas manos acariciarán dulce y engañosamente a la piraña que duerme en un desfondado corazón hasta hacerla creer que la amo, que cuando la piraña confiada abandone su presa y llegue a mi la conservaré en una pecera con gin-tonic para que olvide que por una vez ha sido ella la víctima del engaño.
***
XII
¡Ojalá se pudiera poner! que todos los niños viven en un mundo de niños en el que no pasan hambre, en el que no sienten la lumbre de un cigarrillo en su piel, en el que no son abandonados.
¡Ojalá se pudiera poner! que en el atardecer de los sin techo habrá una casa cálida para ellos y un plato de sopa caliente y una cama cómoda y mullida y en el siguiente amanecer un trabajo con el que poder vivir dignamente.
¡Ojalá se pudiera poner! que han terminado todas las absurdas guerras en las que los que menos culpa tienen son los que más sufren y nadie les había preguntado si ellos querían vivir ese horror.
Se podría poner que los niños son ángeles que guiarán un día nuestro destino y no los mimamos, que los sin techo han sufrido tanto que ya no saben si quieren vivir o morir, que ya no confían en alguien que confía en ellos, que las víctimas de la guerra somos todos y todos somos cómplices también porque no levantamos nuestras voces para aniquilarla con la fuerza de la palabra antes de que ella nos mate. Que queremos un mundo feliz, suave y armonioso, que unos brazos fuertes nos protejan y nos acaricien, que unos tiernos besos nos consuelen en la tristeza y nos hagan vibrar de pasión.
***
XIII
se puede poner.... que la soledad es la compañera de mis días vacíos, que las lágrimas no pueden brotar porque duele llorar sin que haya una mano amiga para enjugarlas, que en la oscuridad surgen los recuerdos amargos y las estrellas se apagan para que no podamos verlos, que al llegar el alba se desvanecen los miedos y resurge la esperanza de encontrarte de nuevo para que cures mi herido corazón, que la sonrisa congelada permanecerá en mi rostro hasta el rojo atardecer y de nuevo se desvanecerá porque no has llegado.
***
XIV
se puede poner... que si rebotara esa última bola y rompiera el cristal de la máquina infernal que controla nuestros destripados anhelos, conseguiríamos llegar al éxtasis y sucumbir ante la frenética danza de los sentidos, que viajaríamos por mundos inexplicables como meteoritos locos y tránsfugas, que exploraríamos todos los agujeros negros y en cada uno de ellos, como en un lupanar, ebrios de opio y bebedizos afrodisíacos, daríamos libertad a nuestras pasiones ocultas y nos fundiríamos el uno en el otro para volver a ser, al despertar, otra cautiva bola de acero que esperará pacientemente hasta romper el cristal de nuevo.
¿Se romperá?
***
© Mar

Wrote VI - X

VI

Des - olada...

Sí, sí que hay olas en mi mar,

olas tristes,

olas blancas,

olas de espuma de mar,

olas que vienen y van,

Estoy en medio del mar, a la deriva, sin rumbo,

esperando un soplo de aire que empuje mi barca

y me lleve a buen puerto.

***

VII

¿Has encontrado ese trocito de mi sueño imaginado?

Deja, no te agaches yo te lo enviaré y alégrate porque nadie en este mundo ha conseguido verlo, nadie se ha mirado en mis ojos para encontrar su verdad en ellos.

***

VIII

se puede poner.... que no es necesario cubrirse para acercarse a la presa elegida, que el contraluz de un atardecer lánguido deja ver la línea que divide su mundo y revela sus más íntimas pasiones, sus deseos ocultos, su misterio inconfundible, que la seda resbala suavemente por su piel y no puede ocultar sus marcas, que delatan la fragilidad de sus sentimientos, que en la soledad de una noche sin besos esperamos con dolor que el veneno sea solo un alucinógeno y al alba, yaceremos enlazados cubiertos tan solo por el sudor de nuestros cuerpos.

***

IX

se puede poner que acudiré con mis pinturas de guerra y cubriré mi cara con polvos de arroz, que en mi inexpresivo rostro no advertirás el ataque y complaceré todos tus deseos, como la geisha sumisa que atiende al samurai, que, entre tanto, mi otro yo huirá y caminará de puntillas sobre las hojas de los nenúfares del estanque para encontrarse con tu otro yo, el que escondes, el que temes mostrar, que sobre una hoja espera la rana encantada y al posar mis labios en su boca sabré que te he encontrado, y nuestros otros yoes arrojarán al fondo del estanque todas las armas, que apasionadamente disfrutaremos esos minutos de sueños alados, hasta que tengamos que regresar a nuestros cuerpos que ejecutan ebrios una absurda danza guerrera.

***

X

yo también quiero pan con mantequilla y flores invisibles y aromas imaginarios y quiero bailar con el "izafaldas" y sentarme descalza en el alfeizar de la ventana para ver esas pirámides, y pasear por las nubes y correr por el maizal y encontrar el séptimo cielo azul y evocar caricias que revientan en el arco iris.

--

Las rosas han invadido el valle del M´Goun

***

© Mar

Wrote I - V

I

seamos camino

libre

limpio

amor lascivo

seamos camino

ñacurutú

ñorba

ñusta

volemos sin miedo

aire y luz

desesperadamente

***

II

¿qué se puede poner?

***

III

se puede poner que llegará el cálido verano y resurgirán otras sensaciones, que nuestros recuerdos brotarán de nuevo con la caricia del sol y no nos hará falta acechar bajo el abrigo para tocarlos, ni tan siquiera será necesario encender la luz

***

IV

se puede poner que la luz traspasará nuestra memoria amarilla y transformará los jirones del alma en dulce de guirlache, que las caricias del casero despiadado las envasaremos al vacío y las cambiaremos por caricias de un amante tierno como dulce de membrillo y habitaremos en una estrella azul donde no existe el dolor, donde la nieve es calor, donde la luna es roja y el sol violeta, y llegaremos más allá de nuestra propia imagen.

***

V

se puede poner que un día hablarán nuestros silencios y desgarrarán el cielo de quienes no los han escuchado, que las lágrimas de cristal sólo han servido paraque jueguen con ellas como si fuesen canicas de colores, que el mar repleto de ellas desatará su furia y de sus entrañas saldrán todas las lágrimas vertidas inútilmente, que mis ojos -ahora secos- reclaman la mirada del otro y al verse en ellos se romperá el espejo y le devolverán mil imágenes de horror que serán su eterno castigo, que sólo conservaré una esquirla de ese espejo roto en la que se puede ver la imagen que soñé y que tú no has descubierto, que engendraré millones de partículas de ese sueño imaginado para que no mueras sin vivirlo.

***

© Mar

viernes, octubre 21, 2005

TRANSPARENTE

TRANSPARENTE

En este amanecer violeta de un agotado verano

multiplico imágenes, sonidos y aromas,

recuerdos inagotables que, aparentemente,

se pierden en la memoria.

Recupero archivos olvidados para tenerlos cerca

cuando no estés.

Palabras, gestos inconfundibles y caricias imperceptibles,

tuyas, sólo tuyas... y mías.

Pero soy transparente.

Y no quiero que descubras las miradas, las lágrimas furtivas,

ni los colores opacos de un otoño, hace tiempo instalado.

Las huellas de mi rostro delatan la nostalgia de tu ausencia inminente.

Debes partir...

... aprender a descifrar otras señales,

ignorar que yo añoro tu presencia que para mí es

refugio y calma.

Debes partir...

... y compartimos los últimos momentos

con alegría, risas, curiosidad, incertidumbre,

incluso miedo... a lo desconocido.

¡Ay, si pudiera!

viajaría escondida en tu maleta

-botiquín de últimos auxilios-

Sin necesidad de palabras...

... sabes que voy contigo.

© Mar – Otoño 2001

lunes, octubre 17, 2005

A qué...

A qué salvaje estirpe perteneces,

que juegas entre oleajes dúctiles

y un cielo de tormenta.

A qué dioses invocas,

a qué múltiple deidad que te concede

el eco del lujo y esa tranquila voluptuosidad

que te hace cómplice potencial de un enjambre de colores.

A qué océano nocturno disfrazas

con olas plateadas,

brillos del astro de la noche.

A qué esperas para amarme,

si estoy entregada a ti

desde antes de que inventaran los años locos.

©Mar

De qué...

De qué aureola te vistes

para que te engasten en coronas imperiales.

De qué material opalescente y lunar

estás hecha, cuyo origen no se percibe.

De qué gama de rosas y malvas,

de flores y carnes tiernas y sensuales.

De qué cuadro antiguo provienes,

que apenas quedas velada en el recuerdo.

De qué complicidad te cubres.

De qué piel, que languidece si se la desestima.

De qué furtiva luz de alba.

De qué matiz de serenidad.

De qué, dime...

... de qué color es la ternura.

©Mar

viernes, octubre 14, 2005

Por qué...

Por qué cambiar las cosas o por qué no.

Por qué añorar tiempos pasados.

Por qué crecieron tan deprisa tus manitas.

Por qué se empeñan los charcos en vaciarse.

Por qué amanece tan tarde.

Por qué canta el cucú sin pájaros.

Por qué nunca te orientas

y no sabes si estoy

al sur o al norte de tu ombligo.

©Mar

Cuándo...

Cuándo evocar,

a mezzo-voce,

el privilegio de no compartir.

Cuándo interpretar,

como una diva,

el arte de dominar el tiempo.

Cuándo seducir

a los estetas

que juegan con los encantos de su perfección.

Cuándo hacer alarde

del virtuosismo

sin volverle la espalda al azar.

Cuándo dejarán de llorar los tamarindos

y brotarán entre el boscaje

las azules rosas de Siria.

©Mar

viernes, octubre 07, 2005

Cómo...

Cómo adivinar, a las puertas de Octubre,

si llegó puntualmente el equinoccio.

Cómo preguntarle al Sol si no se detuvo,

ni siquiera un instante, a su paso por el Ecuador.

Cómo estar segura de si, en tres días,

los días fueron exactamente iguales a las noches.

Cómo saber entonces, para poder huir,

si llegarás a tiempo

de llenarme los ojos de lluvias torrenciales

y el alma de hojas muertas.

©Mar

Quién...

Quién manipula

los días con la solemnidad

de las campanadas que llenan los salones.

Quién controla

el detalle incomparable

del nacimiento de una gota de rocío.

Quién provoca

la muerte del ocaso

y la estela de fuego sobre el agua.

Quién sacude

la mágica alfombra

esperando la música que anuncia el té con pastas.

Quién agita

la luna y comprueba

la pleamar de los sentidos.

Quién mueve

las burbujas

que me aprisionan en la arena.

Quién, dime,

quién mide el latido

de mi paso en el tiempo.

©Mar

jueves, octubre 06, 2005

Guardas silencio

Guardas silencio en esta luna de acuario

y lanzo un reclamo esperando una

respuesta cargada de desprecio.

Violenta.

Mientras espero enciendo un cigarrillo,

te intuyo a través de nieblas

y lloviznas.

Incólume.

Quizá no existes

y yo imagino alegorías

en torno a un amor extinto y cobarde.

Inánime.

Pienso que tal vez has olvidado,

o mejor, insistes en olvidar

y no arriesgas.

Pusilánime.

Cierro los ojos y te invento, naufrago errante,

nunca quisiste ser rescatado.

En tu desierta isla morirás.

Desierto.

Mar

A veces...

A veces pierdo en el parque la mirada

y mis ojos se vuelven estrellas errantes.

A veces, también en el parque,

hablo con mi perro.

Y no estoy loca.

Él sabe que algún día

serán realidad mis sueños.

Mientras, en mi balcón,

las jardineras bostezan vacías.

Mar

lunes, octubre 03, 2005

IV - Desarraigo

IV

Desarraigo

Hablas con la experiencia del agua

y de la tierra

y con el desarraigo del huido,

del sin techo que anhela el regreso

y no lo reconoce.

Hablas como si me conocieras

mejor que yo misma,

metáfora de mí,

y acomodas tus dudas en mi regazo

para que yo las acune.

Hablas como si, exiliado de mí,

habitaras mi desamueblado silencio

y quisieras burlarte del destino;

En un soplo de aire te desvaneces

como una débil mariposa.

En tu errático vuelo te pierdes de nuevo.

Escucha la palabra del amigo...

...yo sé que te amo.

Mar

III - Sueños

III

Sueños

Sueños de albores de primavera,

sugerentes,

evocadores,

sorprendentes.

Todo conmueve,

página,

lienzo,

pentagrama.

Has de hallar sin buscar,

silencio,

plasticidad,

ritmo.

La vida, toda, es melodrama

y sueños.

Mar

II - Renacimiento

II Renacimiento Nube rampante en cielo de tormenta: lava conciencias. Se desmelena el campo en los chubascos: dulce aguacero. Mar

I - Refugio

I Refugio Los inviernos son largos y fríos; no demores tu regreso. El corazón de esta Selva -Negra- es nuestro refugio en el tiempo. Mar

miércoles, septiembre 21, 2005

Garabato nº2

Te buscaré.....

Entre las costuras que el desaliento

ha ido dejando en mi alma.

Entre los pliegues que el olvido

ha añadido a mi cuerpo cansado.

Bajo la piedra donde se esconde

el alacrán que mata mis sentidos.

En aquel pequeño rincón de mi ser

donde sólo tu puedes llegar.

Te buscaré...

Y cuando al fin te encuentre,

gritaré

por lo mucho que he sufrido,

lloraré

porque no me has comprendido,

moriré

porque ya no quiero verte.

Ya,

no te buscaré.

Mar

Garabato I

Garabato nº1

Al amanecer

quiero que te vayas.

Porque contigo se despiertan

tu arrogancia,

tu miedo,

tu odio,

tu duda,

y no te quiero así.

Al atardecer

quiero que regreses.

Porque contigo vuelven

tu paciencia,

tu ternura,

tu lucidez,

tu confianza,

Y así es como me gustas.

Porque al atardecer,

regresas y abandonas

todo lo que despierta contigo

Al amanecer...

Mar

Preámbulo, o algo así

A veces tenemos una total ausencia de musas, sí, esas traidoras que se van sin avisar. Y heme aquí, a las puertas del otoño y sin un triste -o alegre- verso que echarme a la cara. Por eso inicio este preámbulo -o lo que sea- para comunicaros que la sequía es pertinaz y de momento no hay ni una nubecita a la vista así que voy a castigaros unos días y voy a reponer unos cuantos "Garabatos" (catorce para ser exacta) Están como los escribí en su día y quiero conservarlos así porque son mis primeros pasos en esta complicada y hermosa tarea de juntar palabras y que signifiquen algo para alguien, que no siempre es fácil conseguirlo. Besos. Mar

Garabato XIV

Garabato nº14 ¿Acaso no me mirabas de reojo,

mientras disimulabas y dirigías a otros tu mirada?

¿Acaso no te turbó un poema

que despertó tus dormidos sentimientos?

¿Acaso no me dijiste que me amabas?

¿Acaso no has soñado con mi cuerpo entre tus sábanas?

¿Acaso no quieres, ahora, que te acompañe en tus sueños?

¿Acaso, ya, no necesitas mis caricias, ni mis palabras dulces?

¿Acaso la verdad ya no te gusta?

¿Acaso tengo que pedir siempre disculpas,

por estar cuando puedo,

por no estar cuando quieres?

¿Acaso, acaso, acaso?

O es que...

acaso,

la tortilla de patatas no debería llevar patatas.

Mar

Garabato XIII

Garabato nº13

IMAGEN

Hasta en la más completa oscuridad

adivino tu imagen.

Inerte, inerme,

pero fuerte y robusta,

firme e indestructible.

Acompaña mis días y mis noches

con cristales de sol

y espejos de luna.

Tan solo el flujo de las mareas

puede hacer que te ocultes

y vuelvas a emerger.

Estás ahí, y yo lo sé, para dar

seguridad a mis inseguridades,

confianza a mis dudas

verdad a mis mentiras

valor a mis miedos.

Estás ahí, y veo en esa imagen

mi sueño eterno,

el que nunca llega a cumplirse.

Nada podrá destruirte,

imagen de sol y luna,

de agua y fuego.

Tu imagen.

Mar

Garabato XII

Garabato nº12

JUEGOS DE AMOR Y MUERTE

Jugamos, a mirarnos a hurtadillas,

OjosMiradasLuz, sin decir nada.

Jugamos a cogernos de la mano,

TactoTemblorCalor, sin tocar nada.

Jugamos a besarnos tiernamente,

LabiosSaborMiel, sin manchar nada.

Jugamos a soñar con el futuro,

SueñosProyectosBoda, sin romper nada.

Jugamos Y ganamos.

Jugar, es arriesgado cuando ganas.

Jugar y confiar ya no es posible.

Jugar con la rutina deprimente.

Jugar con la certeza maleante.

Jugar y perder.

Jugamos Y ganamos Y perdimos.

Juegos De amor, De sueños compartidos.

Juegos De muerte, De realidad partida.

Batirse

en retirada.

Mar

Garabato XI

Garabato nº11

Tan sólo por unas horas...

Me he acercado a ti,

he vuelto a sentir tu suave caricia,

he vuelto a aspirar tu embriagador aroma,

he deseado poseerte para siempre,

solo para mi,

únicamente para mi,

exclusivamente para mi.

Egoísta,

no quiero compartirte con nadie

y me lamento porque no es posible.

Tan solo por unas horas,

déjame soñar,

déjame empaparme de ti,

déjame sentirte pleno,

enfurecido,

enloquecido.

Tan solo por unas horas,

déjame sentirte

suave, cálido, amable.

Tan solo por una horas

déjame sentirte mío.

Mar

Garabato X

Garabato nº10

ACRÓBATAS

Me descolgué por el muro

y te vi a través de la ventana.

Trepé por la pared de tus palabras

y te admiré.

Tú, tan sólo me mirabas.

No se detuvo el viento

y entre saltos y cabriolas,

entre risas y lágrimas

vertidas al mar de la ignorancia

yo te observaba y tú,

sin yo saberlo,

en silencio me mirabas.

Y me lanzaste un cabo

que devolvió la alegríaa mi tristeza,

un soplo de aire a mis recuerdos mortecinos.

Fui confidente y tú,

también lo fuiste mío,

sin rebasar los límites impuestos,

sin decir nada que no estuviera permitido.

Y yo, sin darme cuenta,

fui lanzando otro cabo de esperanza,

salvador de un naufragio consentido.

No se detuvo el viento,

ni el arrastre de sueños compartidos,

almas gemelas somos y juntos descubrimos

que no es posible vivir sin desvivir.

Y así, sin darnos cuenta,

hemos lanzado cabos que ninguno

podemos desatar del otro lado.

Aferrada a ese cabo,

me columpio cada día en tus pestañas,

acróbata incesante combatiendo el desaliento,

trapecista suicida sin red, sin conocimiento,

equilibrista inútil buscando utilidad al desconcierto,

contorsionista refugiada en los pliegues de tus párpados.

No se detuvo el viento,

y colgada de tus ojos

vivo y desvivo

este sueño tan violento.

Mar

Garabato IX

Garabato nº9

Quiero olvidar

que me quieres

y te quiero.

Quiero ver la realidad,

apagar la luz que me deslumbra,

esos cristales de mar

sobre tu piel desnuda.

Quiero aprender

que todo cambia,

que nada es duradero,

que otras luces te iluminan

y ya, no son la mías.

Quiero olvidar,

pero no puedo,

que me quieres

y te quiero.

Mar

Garabato VIII

Garabato nº8

LAS PALABRAS NECESARIAS

Me falta siempre, amor,

poder llegar a ti con

las palabras necesarias.

Hablamos muchas veces,

pero nunca te digo

las palabras que tu esperas.

Se me quedan enredadas en poemas,

y nunca llego a escribir

las palabras deseadas.

Me queman en el alma los silencios,

porque no puedo encontrar

las palabras nunca escritas.

Palabras,

sólo palabras,

¿por qué son tan necesarias?

Y ¿por qué no una mirada?

Mira con el corazón,

ya no harán falta

Palabras.

Mar

Garabato VII

Garabato nº7

Hay días... en los que todo es gris,

inútilmente oscuro y negro.

Los ojos de las almas tristes,

que no pueden llorar,

miran al cielo esperando,

soñando con imposibles.

Y las nubes, egoístas, roban sus lágrimas,

las arrancan de sus ojos,

las guardan celosamente,

las atesoran.

Cuando las nubes se llenan

y no pueden soportar esa pesada carga

dejan escapar su bien más preciado,

llenan de lágrimas los ojos de las almas tristes

para confirmarles que este mundo es

jodidamente oscuro

jodidamente triste

jodidamente inútil

Mar

Garabato VI

Garabato nº6

La imaginación...

es un pozo sin fondo

en el que no encuentras nada cuando lo necesitas

es un sueño im-perfecto

que te deja tirado cuando más lo deseas

es un toro embolado

que te clava ese cuerno que no ha sido encerado

es una luna rota

de la que caes mientras crees que el mundo está a tus pies

es un amante impotente

que te deja mojada y no sacia tu sed

La imaginación...

es como el tabaco

perjudica seriamente la salud

Imagino que...

Tengo que dejar de fumar.

Mar

Garabato V

Garabato nº5

INCIPIENTE PRIMAVERA

Me acaricia el tímido sol de esta incipiente Primavera, aún no nacida.

Con mi mano, recorro los humedales de mi agreste geografía.

Y te siento cercano pero tan lejos, que el sol se torna invierno.

Mar

Garabato IV

Garabato nº4

IMAGINANDO

Imaginando que tu boca

puede estar junto a la mía,

una dulce angustia

me remueve y me trastoca.

Mi alma se transforma en Celestina

Mi cuerpo es una hoguera enfurecida

que reclama amores prohibidos

Y tu, no estas aquí para saciarlos.

No entiendo la locura de este sueño

No quiero renunciar a poseerte

Quiero que apagues con tu fuego

El fuego que me abrasa y me detiene.

Mar

Garabato III

Garabato nº3

ALAS

Voy a comprarme unas alas...

en un todo a cien

Unas alas mágicas que me dejen volar,

que me impidan envejecer.

Unas alas únicas que me hagan soñar

que me digan siempre cómo imaginar.

Unas alas chinas que me dejen contar

que me enseñen a encantarme

y a encantar.

Mar

lunes, septiembre 19, 2005

Rostros de seda...

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda. La música acompaña esta variable de futuro y las voces escritas me despiertan o me hacen soñar; o adivino la realidad con ojos de lluvia y roca. Me pregunto a quién, con cualquier excusa, quiero o escribo. Vuelvo sobre mis pasos y reviso el mundo de ser nadie y, empecinadamente, creerme agua que rebosa los límites virtuales, llama que incendia anonimatos. Nombrar y dominar y someterme y disparar poemas al espacio y combinar cruelmente la indómita dialéctica de los adjetivos. Y caer vencida. Entonces regreso a esta ciudad con nombres de colores, donde el tiempo permanece amurallado con muros capaces de abrir o cerrar bocas y sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser. Y puedo imaginar rostros de seda.

A toda vela...

A toda vela vengo a contarte hoy, por si no lo has advertido, que las nubes se nos están escapando por el norte y se pueden observar frágiles brotes de sol tras el resplandor del abrazo nocturno. A toda vela, busco la libertad en el ocaso, en la tormenta del idioma de los niños, en los espacios sin delimitar, en los instantes agotados y en los márgenes inciertos que no saben de mentiras. A toda vela afilo este salmo de horas contra el muro de la noche, donde las lágrimas sacuden sus alas buscando el poema que vive en tu voz y en ese amor vecinal soy tu adoradora más devota. A toda vela abro las ventanas a la noche porque me importa que estés por la mañana para besar estos pálidos pechos de luna y me importa tu amor y el vértigo del deseo que cae sobre nuestros cuerpos y me importa rozar el cielo con tu sexo, levar anclas y, a toda vela, hacerme mar.

jueves, septiembre 15, 2005

Tengo un sueño...

Tengo un sueño abandonado
en el fondo de un cajón,
una pashmina violeta,
un clavel evocador,
y una palabra enganchada
en aquel ventilador.
Tengo un ciclo de nostalgias
colgado de mi perchero,
un paraguas de cuadritos,
un cuaderno perdedor,
y una mirada escondida
dentro del congelador.

A golpes de corazón...

«Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos.
Eso no es corazón...; es una máquina,
que, al compás que se mueve, hace ruido»
Gustavo Adolfo Bécquer
A golpes de corazón
descubrí los sueños y la vida,
el brillo de sus ojos en cada esquina.
A golpes de corazón
me enamoré de un dios de carne y hueso,
en sus manos crecía un mar de espumas vivas,
me enamoré de la promesa eterna de la dicha.
Y a golpes de corazón fui descubriendo
que la dicha es un producto que caduca,
-perecedero-débil-inhumano-
intuí la oscuridad de lunas rotas
y la pupila muerta del silencio ciego.
Golpe tras golpe,
mi corazón se perdió en su mar desierto,
se hundió en las dunas de su lengua,
quedó ahogado en sangre de falso oasis.
A golpes de corazón, -golpe tras golpe-
se me agotaron los huesos y por mis venas quebradas solo fluyen pedregales.
Y sin embargo aún espero,
-a golpes de corazón-
que una ráfaga de viento
me arrebate las cadenas de su voz
y derrita las negras nieves que me congelan.
Golpe a golpe,
mi maltrecho corazón
aún me recuerda lo que fui,
lo que siempre quise y nunca dejé de ser.
Un pequeño corazón
que renace cada día
entre latido y latido
a golpes de corazón.

jueves, septiembre 01, 2005

Háblame...

Háblame de las rojizas nubes de febrero, de los tibios atardeceres junto al río. Háblame, si es preciso, de la lenta programación de tu trabajo, del coste horario, o del proceso que sufre el algodón para que yo me vista de índigo recalcitrante. Yo te diré que se ha vuelto a estropear la lavadora que el pescado ha subido y los tomates se han puesto por la nubes, que se hace imposible planear ese viaje a Isla Mauricio. Te diré, mientras acuno en silencio tu cansancio, que deberías pasar un plumero por tus sueños, que deberías quitar las telarañas de tu alma. Y te diré, pasando el dorso de mi mano por el imperceptible trazo del horizonte, que el amor es quererte. Después... ...te enseñaré a planchar melancolías. --- ©Mar

Rescatándo-me

Vuelvo de allende los montes, vuelvo de mirar... y de no querer mirar de acariciar, de regar lirios y gitanillas, de hablar sin saber si me escuchan, de callar... y de inventar, de acariciar, de vestir y desvestir, de administrar placebos cada 8 horas, de llorar y dismular, de cortos y lentos paseos, tan lentos como interminables, de acariciar, de no entender por qué... de besos, los interminables... los besos lentos y las manos, siempre las manos. Sus manos. Vuelvo sin pretensiones, ni equipaje, sólo rescatando-me, porque agosto y la distancia nos cambia la perspectiva del paisaje, nos muestra la cruda realidad y advierto que,

incluso antes del otoño, como las hojas, caigo. Vuelvo a septiembre, rescatando-me, intentando recuperar la mirada y las gafas de sueños imposibles. --- Mar - 01/09/05

viernes, julio 29, 2005

Felices Vacaciones

De-frag-mentando
Desde un cielo deshilachado de grises y naranjas
el sol se relame
saboreando las últimas migajas del atardecer
Titilan las luces de tu voz
como si estuvieran lloviendo lentejuelas
Quiero fundirme en el ocaso
y morir de transparencia
donde las olas festonean espumas
¡Ahí!
Casi detrás del viento.
En esa tibia zona del amor.

miércoles, julio 27, 2005

Sigo haciendo algo mal... Prueba

Realmente no lo entiendo
y para colmo de males
me ha cambiado el idioma
No lo leáis
Estoy probando
A ver si ahora
sale mejor
Impenetrable es la medianoche que, como en un sueño, en mi corazón clavó un dardo. Dame la pócima para curar las llagas. Cómo curar las heridas, Cómo callar la voz de este extraño plañido lunar. Las esporas del olvido conmueven mi retina y necesito otros ojos o un iris roto para, lenta e ignorante, tocar la profundidad, prevenir el choque inevitable de la exclusiva memoria en mis ojos. Porque veo y no sé... Cómo callar la voz de este extraño plañido lunar Cómo curar las heridas, Para curar las llagas dame la pócima.

Estoy dejando mi vida en ello - MarEncadenados

«Toda el alma para ti», murmuras, pero en el pecho siento un vacío que sólo me lo llenará ese alma que no me das. Pedro Salinas, (Presagios - 1923) "Porque las dos sabemos cuánto duelen la esquirlas de un poema, y cuánto, luchar por lo que amamos", estoy dejando mi vida en ello. En la espesura de media noche -con estos ojos que no eran míos- descubrí un lunar más grande que la luna. Descubrí que tu sombra es roca viva, es un potro que danza descalzo entre la espuma y me recuerda el nombre de la noche que se levanta a la hora de los vientos En medio de mis ojos se agiganta, se recuesta se acurruca en los rastrojos de mi alma como si fuera muerte calle sueño estrella Es entonces cuando dices: «Toda el alma para ti», (Salinas) Y siento que no tienes ausencia ni casa ni raza ni nada En este instante huele a siempreviva, a universo iluminado tú casi yo yo casi tú mi garganta, mi ronquera, lo que ha sido, lo que era, casi gruta, casi era, todo y nada En esta escala siempre subes siempre bajas siempre sabes siempre nada siempre, siempre todo y nada. Y es por "este miedo, éste: ¡este miedo a olvidar!, a que me olvides". que estoy dejando mi vida en ello cada noche, cada puerto, cada pena, cada nada, cada rato, cada plaza. Y murmurabas: «Toda el alma para ti», pero en el pecho siento un vacío que sólo me lo llenará ese alma que no me das. (Pedro Salinas) ¿Dónde estabas? amor ardiente de madrugada, máscara de barro, adivinanza solitaria, chubasco, lluvia seca, sol mojado, crudo invierno, dura espera. Entonces "Mi cuerpo se arma de paciencia" para soportar este pasto esta estera esta angustia esta arena este trago esta pena esta tarde... Esta tarde es esta tarde. Esta tarde es lo que quiero, -y estoy dejando mi vida en ello- esta tarde es este bote rema y rema aquí en mi alma un capitán cualquiera aquí, en el sueño de este barco de hojalata. Lo que quiero es un pedazo del alma que no me das, esa diosa vagabunda, una mina, un invento, una puta que está durmiendo, está soñando, está creando, está aquí, donde el río inunda su nombre, está donde la espera la acompaña y yo con ella soñando quimeras, "por eso, armada de paciencia y de impaciencia, acaricio, con los ojos cerrados, las más bellas". "¿no lo comprendes, amor?", estoy dejando mi vida en ello y recurro a mis "Amados y especiales pirómanos del hielo que ahuyentan la soledad y el miedo" esperando que un día, al fin, me digas. ¡Mi alma toda está contigo! --- ©MAR - Marzo 2003

Me va la vida en ello - IndahEncadenados

"Pero, quiero que me digas, amor, que no todo fue naufragar por haber creído que amar era el verbo más bello. Dímelo, me va la vida en ello." Luis E. Aute.("Me va la vida en ello") Me he pasado la noche destruyendo los nombres de mis calles para no volver a salir, para poder decir con la verdad: ¡ven, amor, a rescatarme! He tapiado puertas y ventanas, he destrozado escaleras de incendios, mecánicas y las corrientes de sube-baja a "pura mano", para no volver a salir, para poder decir: amor, te lo suplico, ¡ven a rescatarme! ¿Es que no los ves? Están ahí, ahí: los objetos bebiéndose la luz, negándomela: los "despiertos que sueñan otras vidas." Mi cuerpo se arma de paciencia: "Cierto que huí de los fastos y los oropeles, (y las manos de su contraria, lo desarman) y que jamás puse en venta ninguna quimera." (Aute) por eso, armada de paciencia y de impaciencia, acaricio, con los ojos cerrados, las más bellas. Mira, amor, que si no vienes, habré de regresar a aquel pálido invierno, a lo último que recuerdo sin ti, y me desvelará de nuevo una palabra en medio de mis sueños y febrilmente escribiré un poema: "Corazones de fuego, prisiones, abandonos; robadas alegrías con ojos de cristal anhelantes y despiertos que sueñan otras vidas distintas en mundos lejanos." Rezo para que nunca más ocurra, son palabras y versos reservados, que tienen su sitio reservado en la única pared que gritando: ven, amor, a rescatarme, he dejado en pie mientras buscaba otra palabra, otra, que te hiciera feliz. Me siento en el suelo, en medio de la nada, y, como una niña, temo a esas criaturas de la noche, a los relojes, a los espejos que puedan secuestrarme, arrancarme; privarme de mi último pensamiento para ti; y lloro: "detrás de una cómplice y gélida ventana acariciamos teclas muertas, inventamos la magia con palabras precisas, largos silencios búsquedas quietas, tristes, calladas, tortuosas" lloro por ti, por ti; lloro por ti sin ti, y, a la Muerte, le hago vomitar palabras robadas a otras bocas, palabra que no quiere decir, que no quiere decirme. Ella se ríe a carcajadas; sólo, dice, quiere las mías; aún no lo sabe, jamás imaginó que me resistiría: con uñas y diente le arranco su máscara burlona, y congelo su risa de pirómana y sus versos de luto -oscuros iceberg- que rasga el nombre de los míos. dímelo, amor: "Dímelo, me va la vida en ello." Siento sus dedos sobre mí, y un escalofrío: mi piel vuelta poema, cruje, y la maldice: Vieja bruja, ¡Dios te maldiga, y te fecunden los machos estériles de mil guerras hasta que no te quede aliento, ni memoria! Qué quieres, di, ¡qué quieres!, ¿mis palabras? Pues ahí las tienes: y se las escupo, una por una, a la cara. Palabras cuarteadas, amarillentas, cubiertas con una espesa capa de silencios, palabras embozadas, muertas. Ahí tienes: las que jamás salieron de mi boca, las que me ahogaban y ahora me contemplan, me acusan y, desamparándome, confunden mi lengua con la tuya (no me quedarán años, aunque quisiera, para aprender de nuevo sus significados.) "Ante otro "más de lo mismo" creí en lo distinto porque vivir era búsqueda y no una guarida." (Aute) Ante el conjuro, huye, y yo grito: amor, te lo suplico, ¡ven a rescatarme! libérame de esta guarida, y "dímelo, me va la vida en ello" A mis pies, rozando aún ligeramente mis tobillos, se termina la noche: "So(n)mos almas que esperan juntas y expectantes -sin arrepentimientos- alados caminantes de huellas borradas, espejos de plata" no ella y yo, no, tú y yo: porque las dos sabemos cuánto duelen la esquirlas de un poema, y cuánto, luchar por lo que amamos. ¡Ah!, las palabras, las palabras cuarteadas, amarillentas, cubiertas con una capa de silencios espesos, ahogadas, embozadas, las que jamás salieron de mi boca: ¿no lo comprende, amor?, me va la vida en ello. "Amados y especiales pirómanos del hielo que ahuyentan la soledad y el miedo": Este miedo, éste: ¡este miedo a olvidar!, a que me olvides. [©Indah. Marzo de 2003]

La Bah�a de Mar

La Bah�a de Mar Os leo asombrada Y acomplejada, para qué negarlo. Gracias por ser y estar ahí... Mar :´**

martes, julio 26, 2005

Al otro lado...

A Indah, porque a pesar de los abismos somos parecidas. Cuando escribiste tu "Al otro lado" yo no pude evitar (como tantas veces) esta réplica. --- Sentada al otro lado del abismo, otra mujer -parecida a ti- te observa y te saluda. Ella quiere -como tú- que las aves rocen con sus alas las pupilas que miran sin querer ver, que las hieran, que les arañen la piel, el corazón, y la mejilla. Ella quiere -como tú- que abran lo ojos y que vean tanta sinrazón, tanta desgracia, tanto miedo encerrado en los armarios del alma. Y no hay que aceptarlo. No hay que doblar pensamientos ni poemas. No hay que silenciar el grito. Sin embargo, sin poder hacer nada mientras el universo sigue su curso imperturbable, cuantas mujeres -como tú o yo- se observan y saludan al otro lado del abismo. ---- Mar

miércoles, julio 20, 2005

HABITADA DE PENUMBRAS - VII

VII Te quise como eras y edifiqué mi vida con tus éxitos y temores. Me cincelé tu mirada -la única esperanza de mi jungla- como un ramo de violetas. Nunca te pregunté quién fuiste. Ahora, sin embargo, todo es más sencillo: Tu ausencia me convierte en la ardiente piel de amor de la noche doliente. Habitada de penumbras. --- Mar

HABITADA DE PENUMBRAS - VI

VI Amé en ti tus recuerdos: Leyendas de los duendes perdiéndose en el tiempo como mariposas. ¡El sol crece, como un núcleo, en el abatido monedero de mi pecho! Después de vivir como los fantasmas te sientas a dar tiempo al tiempo y esperas la muerte en la ruinosa techumbre de tu vereda tarareando canciones a punto de apagarse. ¿Qué dirás cuando alguien te pregunte por la luminaria irremediable de tus manos? ¡Adivinar los signos con los ojos es la peor forma de irse de este mundo! ---

HABITADA DE PENUMBRAS - V

V Indagaré, como el sol, por todas las rendijas de la casa. Discutiré con las plantas y con la sórdida tristeza de los espejos que me miran desde las ruinas de los días. Te hablo ahora desde la evocación de los desesperados nómadas de la calma. No es para afianzar tus ojos en mi pecho, ni para colmar de besos tu rostro anaranjado, sino para encender tu vida. Como una ternura ascendiendo. ---

HABITADA DE PENUMBRAS - IV

IV No atiende. Cuando sus manos se colman de magnolias las siemprevivas invaden sus ojos de asperezas y las cigarras anegan su ventana con chismes y centellas. Recuerda el nombre de su perro y los motes de sus vecinos como sombras aturdidas en la tarde. El sibilino polvillo de la muerte -telaraña espectral de la nada- espía pesadamente. A veces sólo respira. Por eso la quiero como nunca. ---

HABITADA DE PENUMBRAS - III

III Me niego a evaporarme en los ignorados litorales del olvido. Si no estuviera tan llena de misterios, tan herida, te musitaría en el rumor de las escarchas y encendería los candiles del sendero. Pero ya no platico para nadie. Como noches imprevistas las azucenas degeneran en esta pesadilla. Tratan de transcribir el intangible enigma de sus días, los recuerdos inexorables de su vida. Es como el último redivivo de un cataclismo. Por eso le beso las mejillas. ---

HABITADA DE PENUMBRAS - II

II Amaba los retratos antiguos... y las calandrias que cantaban en el patio de la Capilla. Pero no los recuerdos moribundos de los molinos desmantelados, ni los ojos exasperados que -con el fin de poblar las sombras- lisonjeaban sonrisas. ---

HABITADA DE PENUMBRAS - I

I La distancia ha borrado las grafías de mis manos y te pierdes, como el humo de las hogueras, sin planos que te orienten. Jamás entregaré mis sueños al canto de los pájaros, Ni mi vida a un hombre-árbol que me atrape entre sus encorvadas ramas. Quiero amanecer cubierta del azul añil de las noches en las que te leía el corazón. Esperaré bajo los tragaluces del tejado como una alondra mutilada. ---

martes, julio 19, 2005

Disciplina Secreta

La casa como barco en alta mar de junio. Las calles como trenes de noche sosegada. Estas cosas no pasan en el mundo. Estoy por afirmar que ahora vivo en un libro de poemas. Pero si tú me miras, decidida a existir desde el fondo templado de tus ojos, también existe el mundo. Y muy probablemente yo acabaré por existir contigo. ---
Luis Garcia Montero Disciplina Secreta

Muerte en el olvido

Yo sé que existo porque tú me imaginas. Soy alto porque tú me crees alto, y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente, y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso. Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa. Verán viva mi carne, pero será otro hombre -oscuro, torpe, malo- el que la habita… Ángel González Muerte en el olvido

jueves, julio 14, 2005

Unos minutos para la publicidad

No puedo evitar daros un poquito de envidia y este fin de semana, que estaré en mi Aldea, será el segundo y último que se celebra el Festival Internacional de Jazz... aquí: www.jazzezcaray.com Disfrutar, al menos, de la visita virtual. Mar :**

miércoles, julio 13, 2005

AMOR ETÍLICO La evocación es un año pasado que se queda. Esta es la noche en la que todos se ponen en los ojos la venda, por lo que viene y por lo que se queda. Y en esta maraña de ciudad emborrachada, donde va mi emoción sin compañero, me acojo a la memoria como un niño a una nana. Satán transita por las arterias con diez latas trabadas en el rabo inventando cabriolas mientras en la gran ciudad, trastornada, la alegría de cada cual va sola. Y la tristeza, y el resuello canalla de las matronas ebrias. Vestidos de demencia mi soledad y tu recuerdo van como dos condenas. ¡Qué amargos son los frutos de la ausencia! Y me pregunto ahora: ¿Por qué razón estoy yo aquí? ¿Qué impulso pudo más que tu amor, que me llevaba al suave destino de tu puerta? Pienso en que aún tienes retazos de antracita en tus cabellos, y esos venerados ojos, que bañaron por mí su clara pleamar en tus ojeras. Mientras en los labios se disuelven las mieles y las manos se buscan con la efusión de ser avispas en un mismo panal, los pies, en ese estanque, hacen saltar el agua fresca. La verdad se expresa pintada en pétalos resecos y la promesa de amarnos siempre se va alargando. ¡Cómo me pierdo en los caminos hacia el fervor de tu sendero, siempre recién llovido y con pájaros exóticos! Y a mi lado la congoja muda, toda una existencia ilógica, tiene el sufrimiento de una doncella muerta... borracha de amor. --- © Mar

Atolón - Para Uma

Observaciones: Volcán activo, volcán apagado, hundimiento del volcán, crecimiento del atolón (corales entre otros) hacia arriba (compensación de la tasa del hundimiento), mantención de la distancia hacia la superficie del agua. (verde: estructura viva, rojo: estructura muerta)

martes, julio 12, 2005

Lunar errático

Frente al viento -lunar errático- ya no me importa desnudarme; deambularé por el nodo verdadero y recordaré, sin pausa y sin tregua, las coordenadas de tu posición perturbadora. Leeré paisajes en pleno apogeo de osculación, es un placer tocarlos con los dedos... acariciarlos con la mirada... Y es que uno crece... y se hace tarde para descubrir lunas negras con corazón de seda. Maullaremos, sí, a descontrol remoto sólo solos tú y yo. --- ©Mar

sábado, julio 09, 2005

Pescador

No me busques entre los girasoles y los trigos. No me busques en lugares que no estoy. Que yo vivo en cada rincón de cada esquina, en cada canción que musita mis silencios y navego en cada charco

con mi vida. --- ©Mar

La Sombra del Ombú

Leyenda de la provincia de Buenos Aires. Cuando la gente de una tribu pampeana terminó su primera siembra de maíz, festejó el acontecimiento alegremente con danzas y cantos rituales. Desde ese día los hombres fueron los encargados de cuidar el cultivo. Pero sucedió que al poco tiempo, la tribu se vio en peligro y la toldería vibró con gritos de guerra. Así fue que todos los hombres tuvieron que alejarse, dispuestos a defender sus dominios. Sólo quedaron los ancianos y un puñado de mujeres, encargados de las tareas cotidianas de la toldería, por lo que el cacique encomendó a su esposa Ombi, el cuidado de la pequeña siembra. Pasaron muchos días, la dedicación de la mujer dio sus frutos y una tarde, conmovida descubrió los primeros tallos. Entusiasmada removía con sus manos la tierra, arrancaba los yuyos, y acarreaba agua para humedecer las plantas, sin descuidarlas en ningún momento. Pero ocurrió que una gran sequía azotó la región. Nadie recordaba otra igual. Los ancianos de la tribu invocaron a los dioses protectores para que enviaran un poco de lluvia, pero no aparecía ni una pequeña nube en el cielo. Sin piedad, el sol desparramó sus rayos, que terminaron por resquebrajar la tierra y hasta secó la aguada cercana a la toldería. Después un viento caliente terminó por desolar la región. Ombi desesperada comprobó cómo las plantas que habían conseguido crecer se secaban una tras otra. La india, ya casi no se alejaba del lugar y redoblaba sus cuidados por salvarlas. Los días pasaban lentamente bajo aquel calor sofocante. En el lugar no existían árboles donde cobijarse, sólo los toldos daban una pequeña protección. Fue entonces que los ancianos de la tribu vieron asustados que Ombi envejecía día a día y temerosos por su vida, le rogaron que se quedara con ellos a la sombra de los toldos. Pero la mujer se negó a obedecer, resuelta a salvar aunque fuera una planta, para poder tener simiente al otro año. Una mañana, el calor era tan abrazador que toda la tierra parecía una enorme hoguera: entonces que Ombi comprobó dolorida que del pequeño sembradío sólo quedaba una planta. Decidida a no perderla, se arrodilló llorando a su lado y la cubrió con el cuerpo para protegerla del sol, mientras que sus lágrimas humedecían la tierra reseca. Y ahí se quedó para siempre. Pasaron los días y al ver que no volvía, su gente salió a buscarla. Lo único que hallaron fue una planta de maíz, que aunque débil se mantenía de pie, resguardada por la sombra de una hierba gigantesca que crecía muy cerca de ella. Todos lloraron la pérdida de la india y en su recuerdo llamaron Ombú a aquella planta.

viernes, julio 08, 2005

Oceános

Te he buscado en los océanos de lava del volcán de tu cuerpo. He llorado en las montañas quietas implorándote, amor, que me dones tu risa. Como humo te vas y gravito sin rumbo intentando atraparte. Vivo aferrada a este cazamariposas para hacerte mi cautivo. --- ©Mar

Dioses

Orisha Oko, el dios de los plantíos

Está hambriento.

Corre a sus fincas de ñame,

Pero el ñame tierno no puede comerse.

Orisha Oko, impaciente,

Le pegó fuego a las siembras.

Todos los ñames se cocieron a la vez.

Mil quinientos ñames cocinados.

¡Orisha Oko no pudo acabar con uno solo!

Furioso por el hambre

¡Ha arruinado mil quinientos ñames!

Luego bajó sus ojos apenado.

Que el que coma no se regocije.

Que el que esté hambriento

No de paso a la pena.

La satisfacción sucede al hambre.

El hambre a la satisfacción.

Poesía anónima africana (Yoruba)

jueves, julio 07, 2005

Yo bailo así...

Yo bailo así...
En el férvido celaje del sueño que imagino,
cuando bailo para ti,
mis pies entrelazan una sublime cenefa de caricias
y besos, de pensamientos sin vocablos;
una cota de mimosas euritmias
y un serpentino compás que,
en el sosiego de tus ojos quietos,
se hacen arquetipo de tu danza y mis ojos,
inclinados apenas cuando bailo para ti,
despiertan en mi alma.
---
©Mar

miércoles, julio 06, 2005

Escucha...

Escucha... Hoy tengo inusitadas evidencias que con bruscas palabras caminan por los andenes de la estación solitaria. Desde el reloj, codicioso de alboradas cimbreantes, burlamos expeditivamente las ausencias que deshilan deseos al sur de las enaguas, al norte del abismo, en las frías carreteras del hastío. Hoy, antes de que el recuerdo te importune, antes de que se te apacigüe la conciencia y decidas vomitar mil añagazas, antes de nada. Escucha... Hoy no estoy para mí. --- ©Mar

Salle de Bains - A las once bajo el reloj

En las duchas de la playa había un cartel que decía: Salle de Bains ¡En cas de noyade appelez le maitre nagueur! Mi insuficiente dominio del idioma me conducía a leer y releer ese letrero cada vez que entraba a aquellas instalaciones y sólo con el paso de los años llegué a la conclusión de que "le maitre nagueur" era un tío que estaba buenísimo y que cada año era otro diferente. Durante años odié mis trenzas y aquellos bañadores de gomitas, odié los calcetines y los vestidos de nido de abeja. Mi prima y mis amigas eran algo mayores que yo y mientras yo seguía, aparentemente, siendo una niña ellas eran ya jovencitas que ligoteaban con los chicos del paseo y, sobre todo, con "le maitre nagueur" Me prestaban su ropa para que no pareciera tan infantil y no ahuyentara al personal masculino pero había un fallo, no me dejaban un sujetador y ¡Santo Cielo! aquello no dejaba de crecer. Me pasaba el tiempo con los brazos cruzados o con la rebequita, muy útil en la costa cantábrica al atardecer, puesta todo el día sobre los hombros y anudada justo delante de mis, a mi parecer, escandalosas tetas que se movían sin parar bajo la blusa de batista perforada. Lo de las trenzas seguía siendo un problema porque aunque las deshiciera no podía dejarme la melena suelta ya que se notaban las marcas. Era un suplicio que cada mañana y cada noche me sometieran a la tortura de los cien cepillados para desenredar y abrillantar aquella mata de pelo que me llegaba a la cintura. Conseguí convencer a mis tías para que me lo recogieran en una única trenza y el efecto fue afortunado. Incluso se dieron cuenta de que llevar aquella blusa de agujeritos sin nada debajo era una obscenidad y me compraron el ansiado sujetador. Aquella mañana el cielo estaba encapotado y no habría playa pero, como siempre, nos encontramos a las once bajo el reloj. Era nuestra hora y nuestro punto de encuentro. Después el imparable ir y venir por el paseo, los chicos en una dirección y las chicas en otra, para cruzarnos una y otra vez y lanzarnos aquellas miradas furtivas y no tan inocentes como nuestros progenitores pensaban. El tontódromo, llamaban al paseo. Mis amigas se sorprendieron al verme y en sus caras observé un cierto puntito de miedo: la niña podía convertirse en rival a la hora de las conquistas. No hubo playa y, curiosamente, los chicos no iniciaron su paseo, se sentaron a parlotear en la parte posterior de nuestro banco. Incluso "le maitre nagueur", que no tenía mucho trabajo ese día, se acercó a nuestro corrillo. ¡Qué guapo era, el condenado! Era el hermano mayor de una de mis amigas y claro está que me las ingenié para que, Elena, me invitase a su casa. Sin embargo, me abatía el desaliento. Enrique era mayor, demasiado mayor para nosotras y yo odiaba que nos tratase como si fuéramos unas mocosas. Odiaba que me tirase de la trenza. Adoraba que me ofreciera un refresco. Aborrecía que no nos dejase entrar en sus dominios, llenos de misterio. Elena decía que estaba loco porque le gustaba la magia y los inventos. Pero a mi me gustaba. Era una mezcla de adoración y odio. La atracción por lo prohibido. Septiembre era un mes de exámenes y liberaciones. Saboreábamos cada minuto de aquellos atardeceres de olor a mar bajo los tamarindos. Temíamos las despedidas, el alejarnos unos de otros hasta el siguiente verano. Once meses por delante con la única ilusión de que todo continuase siendo igual, si no mejor. Pasó el año y aquel verano fue distinto a los anteriores. Por fin me habían cortado el pelo. Ya no era la niña larguirucha y desgarbada a la que la ropa de sus amigas le caía como a un fraile dos pistolas. Enrique ya no era ese año "le maitre nagueur" y no pudo explicarme el significado de aquel letrero de las duchas. Sin embargo, cada mañana lo encontraba a las once bajo el reloj. --- ©Mar

martes, julio 05, 2005

Yo soy...

Un mar abatido, inquieto o desenfadado que se retrae o actúa con el cambiante temperamento de sus olas. Una playa de sentimientos que las aguas anegan entre las tormentas del desánimo, de las lágrimas, de la rabia, de palabras hirientes. Un barco a la deriva que navega con el vaivén del viento sin faro que ilumine la oscuridad de su vacía vida. Una gaviota blanca sin paz y de alas rotas que vuela por el sol gris del mentidero. Yo soy... Una roca en mediode un océano de dudas, anclada en el tiempo, eterna y milenaria. --- © Mar

Digo sí.

Digo sí. Llegué hasta el fin, el mismo fin, y volví con la salsa prendida a las caderas y sonrisas engarzadas de madreperlas. No hay tatuajes, no piel, no di, nada di. Se fundieron en fragmentos olvidos y peteneras, nada di Dime tú, dime, pintan espadas o copas a qué sabe la ternura, a qué los restos de un beso. Tengo el móvil fragmentado y en la imagen del espejo trocitos de soledad. --- Mar

jueves, junio 30, 2005

Insuficiente.

Correr por el sol de tus venas no es suficiente,
no lo es ser estrella por encargo.
Insuficiente
ser saliva besando tu boca,
ser herida penetrando tu piel,
prisionera de tu mirada,
adoradora de tus mutismos y de tus ángeles negros.
Insuficiente
ser sangre en tus arterias de piedra,
insuficiente, ser yo,
ser tú,
tu yo,
mi tú,
insuficientemente
licuados en el huracán de la distancia,
insuficiente, oler a pasión, a sudor desesperado.
insuficiente ser, estar,
desear despiadadamente tu interior,
amarte en un solo instante y
abandonarte después por una eternidad.
Insuficientemente insuficiente,
ser tu deidad
y el océano. ---
©Mar

miércoles, junio 29, 2005

Por si vuelves...

Por si vuelves... Yo ya no soy la que espera. ¿Qué fue de ti? –me pregunto- y prefiero la distancia a la locura, antes de amanecer te habré olvidado. Y no soy nada... ni mis ojos retienen tú imagen, -que adoré- ni en mis labios queda la miel, -sólo la hiel- No espero nada... pero si vuelves debes saber, que tendrás que buscarme en el abismo de tus manos o en el fondo de un mar que no respeta tiempos Por eso... ... ya no soy la que espera, sólo queda un vacío puntual... -sólo un recuerdo- Mar

"Miraba el agua y más allá..."

A menudo nos sentábamos a ver caer el sol: ¡Ya cae, ya cae mira, míralo hombre, no te lo pierdas! -decías como quién por primera vez ve caer las chispas multicolores de los fuegos artificiales- Y el sol caía. Y su estela en el mar era sustituida por la de la luna. Esperábamos hasta el amanecer junto a la hoguera y disfrutábamos en la semipenumbra aquel primer baño como si estrenásemos la playa cada día. Después volvíamos a casa y a la pelea diaria de obligaciones compartidas. - Nunca me gustó como planchabas mis camisetas. En realidad yo nunca las planché pero a ti te hacía ilusión. Yo te dejaba. Y te besaba laespalda mientras lo hacías. Miranda y yo compartíamos un pequeño apartamento desde el que se veía el mar. No había nada entre nosotros, ningún lazo nos unía salvo el afecto y el cariño. Y la complicidad de sabernos y adivinarnos siempre. Éramos felices. - Siempre me gustó el ordenado desorden de tu vida, tan llena de perplejidades e inocencias. Tu vida, tan llena de vida. Un día apareció un fotógrafo solitario que vagabundeaba por la playa y nos observaba. Se enamoró de él. Fue un flechazo en toda regla y Adrián vino a vivir con nosotros. Ya no volvió a planchar mis camisetas. - Reconozco hoy, Miranda, que siempre te amé. Y nunca te lo dije. Adrián era una incógnita. No sabíamos de dónde venía ni a dónde quería llegar. No tenía trabajo pero no le faltaba dinero y mimaba a Miranda como si fuera una reina. Le gustaba navegar solo y le advertíamos del riesgo que suponía. Aún así, jamás quiso que nadie le acompañase; ni siquiera Miranda fue nunca con él. Ella "Miraba el agua y más allá..." Una extraña mirada inundaba su rostro y languidecía mientras esperaba. Su alegre vitalidad no regresaba hasta que, en el horizonte, Miranda veía asomar aquel pequeño velero. Una mañana Adrián, como de costumbre, salió al mar al amanecer. Cuando Miranda se levantó encontró un regalo junto a su taza de café: una pequeña caja de nácar en cuyo interior había un antiguo camafeo con una miniatura de Miranda, jugando descalza con las olas de la playa, y una inscripción: “Para ti, mi eternidad” La línea del horizonte se acercaba a sus ojos como si fuera un imán que quisiera arrancárselos. Nada podía hacer para evitarlo y sus pupilas se dilataban haciendo mayor el espacio que Miranda quería para si. "Miraba el agua y más allá..." Permanecía en la playa horas y horas recordando y esperando el regreso de Adrián. Nunca apareció. Ni siquiera regresaron a la playa los restos del naufragio. "Miraba el agua y más allá..." y con las zapatillas en la mano, como si no quisiera que el salitre se las estropease, Miranda entró en aquel mar agitado y se fue. ©Mar - Mayo 2004 http://blogs.ya.com/fotoflog/files/chica1.jpg Fotografía cedida por Albaroth

lunes, junio 27, 2005

Tránsito

Mientras el mundo se despereza observo en penumbra la enredadera -salvaje- que trepa por la curva de tus rodillas y las gotas de sudor que se adhieren a las hojas como si fueran rocío. Siempre en tránsito, -humano, humano- apuras la taza de café y abandonas mi universo. Mar

Lágrimas de mi mar

Miro a través de las lágrimas de mi mar
y te imagino ahí, siempre a mi lado. La sal ha marcado mis mejillas,
pálidas y cansadas de esperar amaneceres
en los que te soñaba junto a mi saboreando la dulzura del chocolate amargo
y ahora sólo saboreo la amargura de la soledad
porque la brisa del mar nome ha traído tu aroma
ni el sonido de tu voz. No quiero volver a llorar, no. Quiero soñar que sueño, que tras el otoño llegará el verano y después la primavera, que nunca habrá frío ni hielo y volveré a ser la imagen que recuerdas. Mar

Te esperaba.

Te esp